lunes, 13 de febrero de 2017


EL CÓDIGO NACIONAL DE POLICÍA Y CONVIVENCIA Y LOS DERECHOS FUNDAMENTALES

Está en vigencia el nuevo Código Nacional de Policía y Convivencia, que es la Ley 1801 del 29 de julio de 2016, y que reemplaza a una vieja norma, el Decreto.Ley1355 de 1970. Sobre la nueva disposición es mucho lo que se puede decir, empezando por manifestar que tiene el gran propósito de regular el comportamiento de todos los ciudadanos para convivir con los demás en forma pacífica, como es el ideal en las sociedades contemporáneas. Obviamente, que para alcanzar tan noble propósito es necesario que conozcamos el contenido de la norma y la cumplamos, como debe ser, y en los aspectos en que encontremos reparos, que procedamos a expresarlos ante las autoridades competentes, y si es del caso, demandar cuando consideremos que alguna parte va en contra de los mandatos constitucionales.

Aunque el tiempo que estaba destinado a la tarea pedagógica ya terminó, con seguridad que no fue suficiente ni se emplearon las estrategias de comunicación más eficaces para lograr que el grueso de la sociedad fuera debidamente ilustrada, y en el momento presente, pudiera decirse que no se tiene plena certeza del conocimiento del nuevo código. Precisamente, este es un aspecto esencial sobre el cual debemos detenernos un poco y consiste en insistir en el gran vacío que tenemos en nuestro medido para que las reformas a la constitución, las leyes y demás normas de carácter general, sean debidamente difundidas y enseñadas pedagógicamente a sus destinatarios. Pero debemos al menos, hacer un reconocimiento público a los medios de comunicación, porque muchos han hecho publicaciones para contar, mediante lenguaje sencillo y comprensivo, la orientación que brindan profesionales en los distintos temas que son regulados. Sin embargo, tal tarea no es completa y debería ser el gobierno nacional, el encargado de establecer una gran estrategia de comunicaciones, de carácter permanente y con el empleo de diversos recursos, como asuma la misión de ilustrar bien a la sociedad sobre las normas de interés público.

Por ejemplo, quienes hacemos parte de los medios de comunicación, empezando por las facultades y escuelas, las organizaciones profesionales y otras entidades, deberíamos organizar foros y demás reuniones y hasta preparar documentos, para ilustrar a los colegas sobre este nuevo código y su relación con nuestro trabajo. Empecemos por recordar la tarea tan importante de investigar a fondo la noticia antes de su difusión. Para lograrlo, además de utilizar los recursos y las herramientas del caso, también es indispensable conocer la correspondiente regulación, de manera que al final, se cumpla a plenitud la mejor misión de contar a la sociedad, lo que está sucediendo a su alrededor.

Tomemos el caso relacionado con el derecho de reunión, que es un derecho fundamental, sobre el cual dice la Constitución Política, lo siguiente, en el artículo 37:"Toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse pública y pacíficamente. Sólo la ley podrá establecer de manera expresa los casos en los cuales se podrá limitar el ejercicio de este derecho".

El nuevo código, en el artículo 47, clasifica en tres categorías el derecho de reunión: en reuniones o manifestaciones públicas y pacíficas en el espacio público; en actividades que involucran aglomeraciones de público no complejas; y actividades que involucran aglomeraciones de público complejas. Y el artículo 48, dice que las autoridades municipales en concurso con los consejos municipales y distritales de gestión del riesgo, reglamentarán las condiciones y los requisitos para la realización de actividades que involucren aglomeraciones de público complejas y no, según el código.

En este mero asunto, estamos ante un tema que ya empezó a generar controversia jurídica, porque los derechos fundamentales se regulan solo por leyes estatutarias y no ordinarias, como el nuevo código. Y la ley estatutaria, según el artículo 153 de la Carta Magna, requiere mayoría absoluta de los miembros del Congreso para aprobarse y deberá tramitarse dentro de una sola legislatura. Por consiguiente, seguiremos pendientes y atentos para nuevos comentarios.

 

 
 




domingo, 5 de febrero de 2017





EMPEZAMOS EL AÑO 2017

El 2016 fue un año de mucha actividad, sobre todo, en nuestro amplio espectro del derecho a la información. Tanto en Colombia como en el mundo entero, muchos fueron los acontecimientos que generaron noticias, lo mismo que las decisiones de las diversas autoridades y, en general, los hechos de todos los días, como se puede apreciar en la consulta de los medios de comunicación de cada lugar. Por tanto, no hay lugar a estar fuera del acontecer cotidiano para aprovecharlo al máximo, porque es verdad que de ellos, salen los aprendizajes, las experiencias, las  novedades y todo el material que nutre las enormes cantidades de mensajes que circula por todo el mundo.

Es entonces, la ocasión para renovar los compromisos que tenemos con nuestros amigos y lectores, con la firme convicción de mantenernos en el trabajo que, libremente, hemos escogido y que siempre nos llena de grandes satisfacciones, a pesar de que es verdad que existen momentos en los que nos vemos enfrentados a situaciones inesperadas, pero en estos casos, con mayor razón es cuando debemos estar decididos a la lucha para salir adelante.

Además, los compromisos profesionales en otros campos del derecho, también nos demandan tiempo precioso para poder cumplirlos, y estar atentos a las decisiones de las autoridades judiciales y administrativas ante las que actuamos. Igualmente, otras tareas esenciales como la lectura, el análisis de casos, la escritura de documentos y memoriales, son parte de una agenda que estará copada todo el tiempo. No podemos dejar por fuera los deberes familiares que cada día hacen parte de una actividad que requiere del debido cuidado para realizarlos como debe ser.

En otras palabras, no se trata de simplemente narrar estas situaciones, sino de contar que en algunos casos, las mismas nos dificultan mantener al día la escritura del blog. Por ejemplo, en el mes de diciembre del año pasado y los primeros días de 2017, los viajes para atener requerimientos profesionales, nos exigieron desplazarnos varios días. Y estar fuera de la ciudad y laborando largas jornadas, la mayoría muy agotadoras, nos impedían la regularidad en tareas ordinarias.
No obstante, para el 2017, confiamos en anticiparnos y hacer más de lo posible, por cumplir con el blog semanal. Y pensar también en otros cambios en la página, para enriquecer su contenido y hacerla cada vez más atractiva, interesante y actualizada.

Por consiguiente, para todas las personas que nos leen, consultan, contacten, escriben y llaman, les expresamos nuestro saludo de año nuevo y la alegría  la satisfacción de mantenernos en contacto. ¡Felicidades!





domingo, 27 de noviembre de 2016


LOS DELITOS DE INJURIA Y CALUMNIA Y LA NUEVA LEY DE PEQUEÑAS CAUSAS

En los próximos días conoceremos la nueva ley sobre pequeñas causas o delitos menores, que pretende evitar que ciertos asuntos tengan un trámite dispendioso y extenso ante los jueces correspondientes y, como una forma de agilizar los procesos, la norma que pronto conoceremos, pretende, además de descongestionar los despachos judiciales, que los futuros procesos sean más rápidos y ojalá, muy eficaces, entendido en el buen sentido de la pronta y cumplida administración de justicia.

Un campo que tiene mucha relación con la actividad periodística es, precisamente, el que tiene que ver con los delitos contra el patrimonio moral, como son los delitos de injuria y calumnia. Primero y para una mayor ilustración, debemos recordar en qué consisten estos delitos. El de injuria, consiste en hacer imputaciones deshonrosas a una persona determinada. El de calumnia, consiste en imputar, falsamente a una persona determinada, la comisión de un delito.

Sobre ambos, es abundante la jurisprudencia que existe. Incluso se ha propuesto que pierdan el carácter de delitos y se conviertan simplemente en conductas sancionables económicamente. Y son muchas las razones para sugerir estos cambios. Porque en el caso de injurias, hoy, es bastante complicado demostrar cuándo una palabra tiene la carga y el contenido de una expresión que sea deshonrosa y qué se entiende por deshonrosa, porque con el transcurso del tiempo, las palabras amplían y hasta cambian el significado tradicional. 

Sin embargo, sobre el tema de los delitos de injuria y calumnia, consideramos que es la oportunidad para hacer un gran debate y, sobre todo, para profundizar más si deben mantener tal carácter o, si por el contrario, es hora de que la reforma sea más de fondo. Pero para al menos tener mayor ilustración, como lo acabamos de expresar, deberíamos hacer una deliberación muy amplia, de manera que las conclusiones permitan orientar mejor a los legisladores. Por tanto, no perdamos esta oportunidad y que sean las agremiaciones profesionales, la academia, los jueces, los investigadores, los medios de comunicación y los propios periodistas, quienes impulsemos esta idea, con la certeza de que podemos contribuir y bastante para que continuemos despejando el camino hacia el futuro. 

Por consiguiente, desde este portal, iniciamos la convocatoria, y esperamos que poco a poco, sumemos aportes para que la propuesta no quede en el aire, como pasa con tantos de buenos proyectos que se quedan en mero entusiasmo, a pesar de que bien vale la pena, hacer un esfuerzo y participar en este llamamiento.

Abrimos la puerta y seguiremos insistiendo porque es la única manera de hacer realidad, estas sugerencias que, finalmente, son de mucha trascendencia y permanecen quietas. 


 

lunes, 14 de noviembre de 2016

PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO SIMÓN BOLÍVAR 2016



PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO SIMÓN BOLÍVAR 2016


Como es costumbre, cada año, por esta época, conocemos los ganadores del PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO SIMÓN BOLÍVAR, que se ha constituido en un gran estímulo para honrar y exaltar a quienes, con vocación, entrega y abnegación, han sobresalido por sus trabajos periodísticos que dejan huella en la vida nacional. Todos los ganadores merecen comentarios independientes porque sabemos que son dignos de emular y es una tarea a la que nos deberíamos comprometer todos los periodistas y medios de comunicación para expresar nuestra solidaridad y reconocimiento, aunque por razones de contacto, debería ser una tarea de organizaciones profesionales y medios de comunicación.

Por lo anterior, en esta ocasión, queremos referirnos a la distinción a la vida y obra del periodista ALFREDO MOLANO BRAVO. Casi que sobran las palabras para decir quién es y por qué sus aportes son tan valiosísimos, que con citar solamente sus obras, bastaría, porque en ellas, está el trabajo serio, que siempre parte de una investigación rigurosa y la desarrolla con todas las personas y los factores que tienen relación con la misma. Y, además, cuenta con la honradez intelectual de quien sabe que sus contribuciones van a ser examinadas por otros investigadores, estudiantes, profesores, entidades académicas y, en fin, es la larga la lista de sus destinatarios. Pero sobre todo, porque en las dichas obras, encontraremos parte esencial de nuestra historia, o como dirían otros estudiosos, la otra historia, la historia no oficial, la historia que escriben, quienes tienen otra forma de mirar, de averiguar, de confrontar, de juzgar, de valorar, de contar cuáles son los resultados de sus investigaciones.

Y desde esa perspectiva de la investigación, sí que está urgida y lo estará siempre nuestra actividad periodística, porque ésta no puede limitarse, como sucede en la mayoría de las veces, a contar, casi siempre, en forma superficial, el quehacer noticioso cotidiano. Porque en muchos casos, ese quehacer no tiene relación con los verdaderos hechos de trascendencia que sí son noticias y que tienen impacto en la sociedad, sino que son hechos desligados de los asuntos que tienen efectos en nuestra sociedad, que para nada interesan.

Por consiguiente, esta es la ocasión propicia para que reflexionemos sobre el compromiso social que tenemos y que sean los colegas que hoy han recibido la distinción, quienes nos acompañen en una cruzada nacional encaminada, así sea aún muy poco todavía, a una tarea que insista en que el buen periodismo tiene que investigar profundamente sobre los acontecimientos que por su importancia son noticia, pero sin quedarnos en el mero registro, sino que indaguemos hasta el máximo para que el país, a lo largo y ancho, no solamente sea informado, sino que siempre le cuenten toda la historia, porque ella es parte de nuestro diario vivir, como lo ha hecho ALFREDO MOLANO BRAVO, porque si no es así, seguiremos viviendo un mundo de noticias que se limitan a decir qué está pasando pero sin saber por qué, quiénes intervienen, qué hacen las autoridades, qué medidas se toman para prevenir situaciones graves, y mañana, nos hemos olvidado de los sucesos, cuyos efectos, con seguridad a todos tocará asumir, así sea en forma subliminal.
















domingo, 9 de octubre de 2016

 EL LENGUAJE DESPUÉS DEL PLEBISCITO


El domingo 2 de octubre de 2016, tuvo un lugar el plebiscito, con el fin de aprobar o rechazar los Acuerdos de La Habana. Como sabemos, por el NO, hubo una mayoría que, para algunos es una especie de empate técnico, pero que superó los votos por el SI. Por eso, desde el mismo domingo por la noche y después de la corta alocución del presidente Juan Manuel Santos Calderón, quien aceptó los resultados pero se comprometió a seguir en la lucha por la tan anhelada y esquiva paz, han pasado varios días que corresponden a una semana llena de acontecimientos, la mayoría orientados a que entender que los resultados del plebiscito tuvieron un efecto que significa, en esencia, que no hay colombiano o serán muy pocos, los que no quieren la paz.

Uno de los primeros hechos destacados lo constituyen las reuniones del presidente Santos con los expresidentes Andrés Pastrana Arango, quien fue solo, y Álvaro Uribe Vélez, que estuvo acompañado por varios de sus congresistas y el exprocurador Alejandro Ordóñez, todos ellos, promotores del NO, para escucharlos porque tienen sus razones para la posición que defendieron. Siguieron las manifestaciones espontáneas de estudiantes que piden seguir en la búsqueda de la paz en las principales ciudades del país.

El aspecto más importante que debemos destacar en el alusivo al lenguaje que se está empleando después del plebiscito para pedir la paz. En esencia, se insiste en mantener la tregua bilateral, para que no haya más enfrentamientos armados. Que los negociadores, tanto del gobierno como de la insurgencia, entiendan que están ante al clamor de una nación entera que pide a gritos que no haya más derramamiento de sangre. Que el Nobel de Paz para el presidente Santos, es un mensaje claro y concreto, para que en esta oportunidad, sí logremos los acuerdos que se necesitan para caminar hacia la paz. Que no haya insultos, ni expresiones de odio, de rechazo, ni recriminaciones, porque entonces, no terminaríamos de hablar unos para que sigan otros y así cada bando, cada vez tendría más que decir y poco que proponer para recorrer un mismo camino.

En otras palabras, la invitación es tan elemental como tan fundamental: hablar un lenguaje que invite, en forma permanente a la reconciliación, al respeto del uno frente al otro, a la convivencia pacífica en medio de nuestras grandes diferencias sociales, culturales, políticas, económicas y religiosas. Es decir, que desarmemos los espíritus del ánimo violento de relacionados entre sí, por medio de la palabra cargada de provocación, para que ella sea, en forma definitiva, el instrumento que nos va a permitir un diálogo nacional permanente, para que de esa gran conversación escuchemos propuestas para ir mejorando las condiciones de vida de los colombianos, tanto en la zona rural, como en los pueblos y en las ciudades, de manera que hagamos el tránsito de la utopía a la realidad cotidiana, y así, construyamos, con la participación de todos, un nuevo país y una nueva cultura de vida.


domingo, 18 de septiembre de 2016


NECESIDAD DE NUEVAS NORMAS PARA LA TELEVISIÓN

Terminó en la ciudad de Bogotá, el foro denominado, EL FUTURO DE LA TV ABIERTA: retos y oportunidades, organizado por Caracol Televisión y Foros Semanas. Entre algunas de las conclusiones están la necesidad de actualizar las normas que la regulan y los cambios sustanciales en lo que debe ser su contenido. En tan importante certamen participaron empresarios, académicos y gobierno. Aunque se recordó en forma breve que, desde 1954, cuando nació la televisión, aún no había afrontado y discutido tantos interrogantes como los formulados en esta oportunidad, porque la tv, además de las clásicas tareas que ha cumplido de informar, recrear y educar, hoy enfrenta grandes retos, uno de cuyos campos es frente a las nuevas tecnologías, la competencia, los contenidos y las audiencias. En otras palabras, como industria que es, requiere de nuevas reglas de juego, para actuar ante los inmensos desafíos que están vigentes y frente a los cuales, necesita preparar respuestas que de verdad se constituyan en alternativas positivas y exitosas, sobre todo, teniendo en cuenta las experiencias internacionales.

Por eso, dentro de algunos de los aspectos que debemos destacar, tenemos estas citas: "Los canales Caracol y RCN pidieron desregulación o simetría y equilibrio normativo para todos los operadores. Su reclamo principal se basa en el hecho de que ellos deben pagar al Estado por el uso del espectro para transmitir sus señales y además aportar para el sostenimiento de la televisión pública, en tanto que las nuevas plataformas basadas en internet están exentas de tales tributos". (...) "Una conclusión destacada es la urgencia de introducir cambios en la normatividad, para que se ajuste a los nuevos modelos de negocio en el mundo audiovisual siguiendo el ejemplo de Estados Unidos, pero que a su vez garantice la libertad de competencia para los canales de televisión abierta. Y otra es la necesidad de repensar la calidad de la programación, para mantener a este medio en el centro de las preferencias del público". Semana, Bogotá, del 18 al 25 de septiembre de 2016, edición No. 1794, página 58.

Para Omar Rincón, director del Centro de Estudios en Periodismo de la Universidad de los Andes, "nadie tiene la intención de hacer mala TV. La lógica es que todo el mundo quiere hacer buena TV, pero depende de dónde se mire la calidad. Hay gente que mira el rating, hay quiere mira otra cosa. Las TV son sistemas distintos para hacer TV distinta. Yo tengo que cumplir el ritual colectivo, eso hace la privada. La pública debe reconocer minorías, reconocer país, experimentar y hacer laboratorio cultural y social. Saquemos la cámara a la calle y que la gente pueda expresarse".  "Y soltó una recomendación tanto para una como para la otra: `A la TV pública le falta aprender de la TV privada de entretenimiento, y a la privada le hace falta aprender de la TV pública en su público más culto¨". El espectador, Bogotá, 18 de septiembre de 2016, página 16. 

Lo anterior, significa que tenemos que estudiar con sumo cuidado, todas las exposiciones y las recomendaciones, para adecuar aquellos asuntos que nos sean pertinentes, y aprovechar tales experiencias para las futuras determinaciones. Y algunas de las sugerencias, podrían ser de importancia para la Autoridad Nacional de Televisión, ANTV, que ha hecho anuncios que debemos tener en cuenta, en estos momentos, como los correspondientes a la licitación para el tercer canal de televisión y, para la programación del canal Uno. Son decisiones que tienen trascendencia porque guardan relación con los debates y las conclusiones del foro que mencionamos, porque aspectos tan esenciales como la televisión pública, la televisión privada, los cable operadores, la calidad de los contenidos, la audiencias, y podríamos agregar otros, como la televisión regional y la televisión comunitaria, son asuntos que deben quedar bien claros en la regulación que se requiere, de manera que hacia el futuro, se tengan reglas de juego claras para los competidores, dentro del espíritu de la libertad empresarial y el derecho a la información de los colombianos.