lunes, 18 de junio de 2018


EL NUEVO GOBIERNO, LA OPOSICIÓN Y EL DERECHO A LA INFORMACIÓN EN COLOMBIA

El domingo 17 de junio de 2018, Colombia vivió un acontecimiento político de enorme trascendencia en toda su historia: fue el proceso de elección del nuevo presidente de la república para el periodo 2018-2022. Son muchas las razones y los aspectos para destacar el significado de este acontecimiento. Empecemos por el orden público, porque antes teníamos amenazas y siempre había hechos que lamentar como la muerte de hombres de la fuerza pública, asalto a poblaciones en la fechas previas para atemorizar a los pobladores, apoderamiento de los documentos de la registraduría para impedir la realización de las elecciones. Por fortuna esta vez, la situación, en general, fue de tranquilidad.

Desde el punto de vista político, aunque se mantiene un alto porcentaje de abstencionismo, puede decirse que se aumentó la votación.  El presidente electo, IVÁN DUQUE MÁRQUEZ, con más de diez millones de votos a su favor, tiene un mandato claro para gobernar. Pero al mismo tiempo, el otro candidato, GUSTAVO PETRO, con más de ocho millones de votos, también representa la expresión de un gran número de electores que le brindaron apoyo a su proyecto de gobierno y que con su curul en el senado de la república, como garante y contrapeso de la oposición democrática, tendrá una misión que también tiene su enorme importancia. Es, además, un gran paso hacia la consolidación de una democracia que, como la nuestra, ha sufrido muchos momentos violentos pero se encamina hacia la no violencia y a ser una auténtica democracia deliberativa, donde sean los argumentos, la fuerza que permita adelantar todos los debates que sean necesarios para buscar puntos de cercanía o al menos, aquel que cuente con mayores soportes frente a las otras opciones.
 
En el campo periodístico, tenemos que celebrar que el nuevo mandatario anuncie y que luego haga realidad la indemnización a las víctimas de la violencia, entre ellos, muchos periodistas que han tenido que dejar de ejercer su profesión, o cambiar de actividad, o desplazarse de sus lugares donde siempre han vivido y otros que murieron y dejaron solas y desamparadas a sus familias.

Ojalá se le dé un impulso decisivo a la Unidad de Víctimas y que el Comité Nacional de Impulso, que este año no se ha reunido una vez, reactive su trabajo y trace un derrotero claro y concreto, con un cronograma que le permita actualizarse porque es mucho el tiempo en que ha paralizado todo su quehacer.

Y respecto a la parte de la normatividad, que se retome el proyecto de ley para integrar las dependencias encargadas del manejo de las telecomunicaciones, y que tanto en lo relacionado con la radio como con la televisión, y en general, sobre los demás tópicos, se convoque a debates, bien organizados, con la participación de quienes sean competentes en cada campo y que se recojan las recomendaciones para que, finalmente, haya iniciativas que incluyan los mejores aportes para tener, asimismo, las mejores y más progresistas leyes en un vasto campo que requiere de grandes reformas para proyectar y posibilitar los grandes cambios que necesitamos ahora y de los que se avecinan desde ahora.    

En fin, que el nuevo gobierno esté abierto a todo el mundo. Que convoque, estimule y mantenga la participación de las organizaciones sociales, civiles, comunitarias y, en general, de la sociedad, para que entre todos, discutamos los asuntos que nos conciernen y también entre todos, busquemos las mejores alternativas. Si se procede de esta manera, uno de los grandes ideales de la sociedad de la información tendrá eficacia en Colombia y abrirá grandes caminos para el desarrollo presente y para un futuro cada vez más satisfactorio para todas las personas que anhelamos un país en permanente crecimiento y en paz para el bien de todos.

lunes, 4 de junio de 2018

EL NUEVO PROYECTO 174 SOBRE TELEVISIÓN

Las noticias de la semana que termina tienen relación con el proyecto de ley 174 de 2017,  "Por la cual se promueve la convergencia entre la provisión de redes y servicios de telecomunicaciones y los servicios de televisión y de radiodifusión sonora, se ordena la supresión y liquidación de la autoridad nacional de televisión, se distribuyen competencias en materia de televisión y radiodifusión sonora entre las entidades del Estado, y se dictan otras disposiciones", está creando un ambiente propicio para pedir su suspensión, mientras se adelante un gran debate sobre el contenido y alcances del mismo.
Es necesario que se conozcan más las razones para la supresión de la actual Autoridad Nacional de Televisión, y la distribución de competencias en el MINTIC, en la Comisión de Comunicaciones y en la Superintendencia de Industria y Comercio. En otras palabras, falta mucha información y bastantes explicaciones y justificaciones para emprender una reforma de tan grande naturaleza, porque en materia tan delicada, no se puede improvisar.
Y, sobre todo, desde el punto de vista de recursos económicos, se escuchan voces que aseguran que la televisión pública será la gran afectada porque dejaría de recibir dineros que son necesarios para el trabajo que les corresponde realizar. Igualmente, las voces reclaman por los grandes perjuicios que vendría para la televisión regional. En fin, por tratarse de un asunto que tiene tanta relación con temas esenciales en la vida de una democracia, como es el acceso a la televisión y la prestación del servicio, tanto por el Estado, como a través de los particulares, muy estrechamente ligados con el derecho fundamental a la información, lo mismo que otros derechos alusivos a los de la personalidad: intimidad, privacidad, comunicaciones, la figura, el retrato, el habeas data, entre algunos que citamos, justifican que haya diálogos y controversia con sectores de la sociedad, como son los medios de comunicación, las universidades, los gremios, los críticos, las organizaciones profesionales, y en fin, con la mayor cobertura posible, con la seguridad que saldrán iniciativas más sensatas y más realistas para mejorar un servicio que reclama la mayor atención por parte de las autoridades.
Ojalá, pues, esta sea una oportunidad positiva, que bien aprovechada, traería grandes beneficios para todos. Además, como lo establece la misma Carta Magna, es necesaria que haya una participación cada vez más activa, sobre en materia de tanta trascendencia, para alcanzar el mayor consenso posible, y que al mismo tiempo, se escuchen y se tengan en cuenta las voces de quienes, aun estando en desacuerdo, puedan aportar mucho. 
Recordemos que nuestra televisión, creada el 13 de junio de 1954, acumula ya varios años de trabajo y una vasta experiencia que debe servir para que todos los días sea una actividad más rica en contenidos de todo orden, y al mismo tiempo, un instrumento para desarrollar programas que le permitan a la sociedad, ser más consciente de su papel, en especial, de ciudadanos activos y críticos del acontecer de nuestro medio y hagan propuestas positivas encaminadas a enriquecer el trabajo de la televisión, tanto local, como regional y nacional. 
Y precisamente, un proyecto que está en mora de iniciarse es el relativo a la cultura política, ligada a los derechos humanos, para combatir la violencia. Es urgente que cuanto antes, nuestra televisión, en todos los niveles, realice programas sobre temas de política, como una forma de entender la relación que existe entre el ciudadano y el gobernante, para que se establezca un diálogo permanente, que al mismo tiempo, tenga como un soporte para esta relación, el reconocimiento, la práctica y el respeto por los derechos humanos, empezando por la palabra, y por la vida de cada persona, que todos debemos comprometernos a  respetar, como una modesta y mínima contribución a mermar los índices de violencia que soportamos actualmente.
Por consiguiente, que las modificaciones en la televisión impliquen también cambios en el contenido de la programación para que, mediante una campaña permanente, formemos una sociedad dialogante, unidad a la autoridad, y simpre respetando los derechos humanos, Así podemos vivir, en forma pacifica, con la diferencia y sin violencia.

   



 

domingo, 20 de mayo de 2018


EL NUEVO PROYECTO DE LEY SOBRE PERIODISMO

Conocimos hace pocos días, un nuevo proyecto de ley "por el cual se reconoce la profesión de Comunicador Social-Periodista y Organizacional, se crea el Consejo Profesional del Comunicador Social-Periodista y Organizacional y se dictan otras disposiciones", presentado por el Senador de la República,  Nerthink Mauricio Aguilar Hurtado. El documento de presentación no dice si previamente se han consultado a los destinatarios de la nueva norma, que son precisamente, los profesionales y sus agremiaciones reconocidas, para dialogar y conocer los distintos puntos de vista.

Porque nos parece que un asunto de tanta trascendencia, como es el contenido de esta iniciativa de ley, debería ser antes, consultada, conocida, estudiada, analizada y puesta en común porque, a quienes vinculará, deben, como un derecho elemental, saber de qué se trata. Además, es necesario conocer un poco la historia de las normas anteriores y los fallos de los órganos judiciales competentes, porque si ignoramos el pasado, seguramente, no se tiene la suficiente autoridad para proponer y promover un proyecto de tan inmensa envergadura. En ese sentido, podemos agregar que también es indispensable consultar y escuchar a la academia, a los medios de comunicación y a la sociedad, representada por organizaciones de distintas profesiones, porque le actividad del periodismo, todos los días reclama de disposiciones garantistas y eficaces para que quienes la ejercen, sean persona competentes y comprometidos con un trabajo que es esencial en todo sociedad democrática, como nos orgullecemos de proclamar que es la nuestra.

Por ejemplo, la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, que está celebrando sus diez años de existencia, es una institución que agrupa a un número significativa de asociaciones regionales de Colombia, que tiene una fructífera experiencia en temas legales y jurisprudenciales, y como vocera autorizada, es una de las entidades que debe ser llamada para conversar con el senador Aguilar Hurtado y su equipo de trabajo. Sobre todo, porque estamos a pocos meses de terminar la actual legislatura, y después del próximo 20 de julio, se instala el nuevo senado, que inicia su período de cuatro años. También, estamos a pocos días de elegir el nuevo presidente de la república.  

Por todo lo anterior, consideramos pertinente y prudente que se propicie un diálogo entre las personas y entidades comprometidas en la defensa del ejercicio del periodismo, para que encontremos aspectos que nos identifiquen, lo mismo que aquellos que nos diferencien y hagamos lo posible por acordar, primero que todo, si un nuevo proyecto de ley, en estos momentos, es pertinente, y luego, examinar el contenido, teniendo en cuenta lo que han dispuesto otras normas y el contenido de la jurisprudencia en esta materia.

  

domingo, 6 de mayo de 2018


EL 3 DE MAYO: NO ES OTRA CELEBRACIÓN MÁS DEL DÍA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El pasado jueves 3 de mayo de 2018, no fue otra celebración más del día mundial de la libertad de expresión. No. Todo lo contrario. Fue un día para seguir insistiendo, como lo haremos siempre, en que mientras no haya las mínimas garantías políticas y jurídicas para el ejercicio de este derecho humano tan trascendental, no podemos dejar de insistir y luchar por todos los medios legales posibles para que poco a poco se le reconozca y, sobre todo, para evitar que en aquellos países, donde haya procesos de avance, surjan momentos de retroceso y represión, como lo pudimos apreciar en los recientes actos de abuso de la fuerza física púbica en la república de Nicaragua, cuya barbarie hizo recordar que la dictadura de Somoza es la misma cosa de actual gobernante Daniel Ortega, quien se apartó por completo de los ideales de justicia social que inspiraron el movimiento armando de los sandinistas.

Porque es una verdad que no requiere de más argumentos porque ya está probado, en el sentido de que, dentro de las libertades públicas, hoy ya constituidas como derecho humanos, la libertad de expresión es un requisito esencial para que pueda un pueblo ser gobernado dentro de la concepción de una auténtica democracia, que es un sistema político, donde es necesaria la pluralidad y la diversidad de medios de comunicación y la difusión sin límite alguno, de distintos mensajes, porque no existe censura pero sí responsabilidad legal, y porque precisamente, una de sus características es la deliberación pública, con sólidos argumentos, porque jamás estaremos de acuerdo en el tratgamiento de todos los asuntos de interés público. En otras palabras, porque el unanimismo no puede existir en una democracia, con pocas excepciones, entre ellas, por ejemplo, que todos reconocemos, practicamos y respetamos los derechos humanos, como fundamento de la convivencia pacífica con la diferencia pero sin violencia alguna.

Por consiguiente, siempre pasaremos de la proclama de cada año, no solo de llamar la atención en todo el mundo, para denunciar los regímenes que impiden el pleno ejercicio de la libertad de expresión, sino de formar una cruzada universal que trabaje, en forma permanente, por todos los medios posibles, para que los gobiernos demócratas apoyen las luchas encaminadas a superar las dificultades en las que viven países que tienen autoridades enemigas de los derechos humanos o los entienden como imposiciones del sistema capitalista.

Situados ya en el campo de Colombia, tenemos que manifestar que a pesar de tener un gobierno que ha sido celoso del respeto hacia la libertad de expresión, los otros poderes, como los provenientes de grupos armados, de la delincuencia y del narcotráfico, por citar solamente, unos pocos, son quienes amenazan y hasta en muchas ocasiones impiden el acceso a los lugares donde se produce la noticia, para investigarla y poderla dar a conocer. En ese sentido, sí tenemos que ser exigentes con las autoridades para que ellas, dentro de sus competencias, y sin coartar derechos de los ciudadanos, trabajen para que los periodistas tengamos garantías que nos permitan cumplir la misión social que nos corresponde y a la que nos comprometimos.  
  


domingo, 22 de abril de 2018




LA HISTORIA DE NUESTRO PERIODISMO, LIGADA CON NUESTRA HISTORIA


Está en circulación la obra: HISTORIA MÍNIMA DE COLOMBIA, escrita por el conocido investigador Jorge Orlando Melo. A partir de esta obra y a pesar de que existen otros textos también muy importantes en este tema, consideramos que es la oportunidad para insistir en que tenemos necesidad de una profunda investigación que nos permita conocer la  historia de nuestro periodismo, ligada con nuestra historia, porque no podemos desconocer que en esta materia tenemos un gran vacío que debería llenarse muy pronto. Recordemos desde antes de que se iniciaran los movimientos en pro de la independencia, sólo contamos con los archivos de las autoridades de entonces, cuyo valioso material, en mucha parte, se halla en los archivos de España. 


Para que una empresa de tal magnitud intelectual cumpla tan noble propósito, debe abarcar distintos aspectos de nuestro acontecer, porque no es solamente el relativo al comportamiento y las decisiones de los gobernantes de cada momento, sino asuntos tan trascendentales como el campo de la educación, que es tan amplio porque tiene que ver con la enseñanza de las primeras letras, la creación de escuelas, de colegios y de universidades, el número de alumnos, los métodos de enseñanzas, los textos de estudio, el papel de la iglesia, como educadora, y la formación de los educadores, solo para citar algunos tópicos. Pero sin olvidar otros asuntos tan importantes como el desarrollo de la agricultura, de la ganadería, la construcción de vías de comunicación, el comercio, las exportaciones, las importaciones, y otras actividades muy ligadas con vida de pueblos y ciudades.

Igualmente, respecto a nuestros valores civiles, porque aún no podemos decir, con serios fundamentos, si tenemos conciencia de nuestra nacionalidad. Y en relación con asuntos políticos y jurídicos, sí que tenemos que decir. Y dentro de ese rico acontecer, tenemos que averiguar cuál era la posición de los primeros periódicos y de las hojas sueltas que solamente salían, motivadas por sucesos especiales.

Y siguiendo el paso al transcurso del tiempo, conocer los momentos previos a los movimientos de la independencia, todo este proceso y los sucesos que continuaron, porque aún falta por indagar por el beneficio que obtuvieron las élites que dirigieron este vasto proceso y los gobernantes que continuaron en todo el territorio, con el consiguiente surgimiento de las guerras que fueron muy contantes desde entonces.

En fin, nos haríamos interminables si en forma detallada, nos refiriéramos a tantos asuntos que hacen parte de los procesos sociales. Por consiguiente, una historia de nuestro periodismo, ligada a toda nuestra historia, constituirá un valioso aporte del que estamos urgidos. 
  
    

domingo, 8 de abril de 2018



EL 9 DE ABRIL: ¿QUÉ ACTITUD ASUMIERON LOS PERIODICOS Y LA RADIO ?
Este lunes 9 de abril de 2018, se cumplen setenta años de la muerte del líder político JORGE ELIÉCER GAITÁN. Desde entonces, cada año, los medios de comunicación, siempre recuerdan esta fecha y amplían el significado de tan doloroso acontecimiento. Por eso, es abundante la bibliografía que, apoyada, tanto en los distintos géneros periodísticos y en los métodos de investigación, contribuyen a que tan trascendental acontecimiento, mantenga siempre el interés y, sobre todo, para que las nuevas generaciones, tan ignorantes de nuestra historia, se preocupen por estudiar nuestro pasado, para entender el presente y pensar en cuál es nuestro futuro inmediato. 

Para este lunes 9 de abril, conoceremos un nuevo libro: "ARCHIVO GAITÁN", y la exposición "Archivo Gaitán", que es una memoria gráfica del ´Bogotazo´. Así lo anuncia el periódico El Espectador del domingo 8 de abril. Y seguramente, habrá más actos y más publicaciones. Sin embargo, como lo anunciamos al principio, una de nuestras inquietudes, porque son muchas cada año, está centrada saber cuál fue la actitud que asumieron en ese día y mantenían por esa época los periódicos y la radio, porque aún no contábamos con la televisión que llegó el 13 de junio de 1954, cuando cumplía un año de gobierno el general Gustavo Rojas Pinilla.

Las crónicas cuentan que la radio difundió mensajes que hacian alusión a que era inminente un cambio de gobierno, que estaba en manos del presidente conservador Mariano Ospina Pérez, elegido para el período 1946 a 1950, después de una corta hegemonía liberal que venía de 1930, y que a la vez recibió el poder de un largo tiempo de gobiernos conservadores, que ejercían el mando desde antes de la Constitución de 1886. 

Decíamos que la radio confundía con sus mensajes desde Bogotá, mientras en las demás ciudades de Colombia, crecían las manifestaciones de dolor, desorden, enfrentamientos, robos, incendios y, en general, un cúmulo de manifestaciones que terminaron con heridos, muertos, desaparecidos y destrucción. En otras palabras, la radio, en lugar de haber contribuido a pedir, a pesar de la gravedad del momento,  calma, en mucha parte lo que hizo fue incitar y convocar al desorden. Aunque lo que afirmamos es en términos muy generales, valdría la pena que hubiera una investigación más detallada y ojalá con los audios del momento, que sirvieran de soporte para las indagaciones.
   
En cuando a los periódicos, empecemos por decir que muchos fueron quemados, sus sedes muy afectadas y hasta destruidas, tanto en Bogotá como en otras ciudades. Se sabe que en Medellín, hubo atentados contra el periódico La Defensa, que dirigió por varios años, el conservador y expresidente Belisario Betancur.

La muerte de Jorge Eliécer Gaitán es el punto de referencia para investrigaciones, desde distintos aspectos intelectuales. En nuestro caso, desde la radio y la prensa de entonces. Y continuar la indagación porque una de las consecuencias más complejas está en la llamada violencia, que enfrentó a conservadores y liberales, con atentos, amenazas, desplazamientos, muertes, inestabilidad gubernamental. En síntresis, son muchos los tópicos que tendrían que estudiarse, entre ellos, el lenguaje utilizado para contar lo que estaba pasando.    

En fin, esta corta reflexión es solamente para expresar que nos inquieta lo que pasó hace setenta años y lo que está sucediendo ahora, centrando nuestra mirada, desde los medios de comunicación que hoy son más, más modernos y con mayor capacidad de cobertura. ¿Qué podemos decir y qué esperamos?

lunes, 19 de marzo de 2018

UN NUEVO AÑO DE EL ESPECTADOR

Este jueves 22 de marzo, EL ESPECTADOR, periódico fundado en Medellín, en 1887, cumple un año más de vida, que no ha sido ni será nunca muy fácil, porque defender las libertades públicas y los derechos fundamentales relacionados con la palabra, siempre será una tarea bastante complicada, por muchísimas razones. No obstante, cada año que pasa, son muchas las satisfacciones que se acumulan en la fatiga cotidiana. Por eso, nunca se podrá claudicar frente al gran compromiso que se tiene ante la sociedad y ante el mundo, de defender los principios de la democracia liberal, que aunque no puede garantizar al máximo que todos viviremos en medio de condiciones menos desiguales, sí es posible adelantar muchas acciones en bien de mejores niveles de vida y de acceso a servicios básicos que todo ser humana necesita.

Este cumpleaños, que coincide con un proceso electoral bastante trascendental, porque el 28 de mayo tendremos la primera vuelta para la escogencia de presidente de la república. Tal acontecimiento, nos debe llamar para reflexionar con toda sinceridad qué nos espera para los próximos cuatro años, después de un gobierno que por ocho años, dirigió el país, y muchas de sus decisiones aún están pendientes de producir los resultados que todos esperamos. Por ejemplo, entre los varios asuntos que están sobre el tapete, tenemos la continuación del proceso de paz y las conversaciones con el otro grupo insurgente, ejército de liberación nacional, en el vecino país del Ecuador. 
 
El nuevo gobierno, que saldrá de los candidatos ya inscritos, debería de parte de los aspirantes, fijar posiciones en forma clara y concreta, para desde ahora, tener suficiente ilustración, de manera que tal decisión influya en los ciudadanos, porque sí necesitamos, desde ahora, conocer cuál es la postura de cada candidato y sobre la misma, tomar la determinación que se considere más adecuada.  

En fin, son muchos los asuntos que quedan pendientes. Sin embargo, para mantenernos en el motivo de celebración de un nuevo año de labores de EL ESPECTADOR, desde la perspectiva del quehacer periodístico, es el momento para que renovemos el espíritu liberal que ha orientado este medio de comunicación, que enriquece la diversidad y la pluralidad, ambas tan inseparables y tan necesarias para que podamos decir que en Colombia, seguirmos, a pesar de otras opiniones, por el sendero de un país que crece y se desarrolla y tiene planes para el inmediato y para el futuro, cuyas realizaciones comprometen a todos, porque somos todos, quienes con nuestra conducta, con nuestro trabajo y con el modesto apoyo, como contribuimos a construir un mañana mejor para la sociedad colombiana.