lunes, 4 de junio de 2018

EL NUEVO PROYECTO 174 SOBRE TELEVISIÓN

Las noticias de la semana que termina tienen relación con el proyecto de ley 174 de 2017,  "Por la cual se promueve la convergencia entre la provisión de redes y servicios de telecomunicaciones y los servicios de televisión y de radiodifusión sonora, se ordena la supresión y liquidación de la autoridad nacional de televisión, se distribuyen competencias en materia de televisión y radiodifusión sonora entre las entidades del Estado, y se dictan otras disposiciones", está creando un ambiente propicio para pedir su suspensión, mientras se adelante un gran debate sobre el contenido y alcances del mismo.
Es necesario que se conozcan más las razones para la supresión de la actual Autoridad Nacional de Televisión, y la distribución de competencias en el MINTIC, en la Comisión de Comunicaciones y en la Superintendencia de Industria y Comercio. En otras palabras, falta mucha información y bastantes explicaciones y justificaciones para emprender una reforma de tan grande naturaleza, porque en materia tan delicada, no se puede improvisar.
Y, sobre todo, desde el punto de vista de recursos económicos, se escuchan voces que aseguran que la televisión pública será la gran afectada porque dejaría de recibir dineros que son necesarios para el trabajo que les corresponde realizar. Igualmente, las voces reclaman por los grandes perjuicios que vendría para la televisión regional. En fin, por tratarse de un asunto que tiene tanta relación con temas esenciales en la vida de una democracia, como es el acceso a la televisión y la prestación del servicio, tanto por el Estado, como a través de los particulares, muy estrechamente ligados con el derecho fundamental a la información, lo mismo que otros derechos alusivos a los de la personalidad: intimidad, privacidad, comunicaciones, la figura, el retrato, el habeas data, entre algunos que citamos, justifican que haya diálogos y controversia con sectores de la sociedad, como son los medios de comunicación, las universidades, los gremios, los críticos, las organizaciones profesionales, y en fin, con la mayor cobertura posible, con la seguridad que saldrán iniciativas más sensatas y más realistas para mejorar un servicio que reclama la mayor atención por parte de las autoridades.
Ojalá, pues, esta sea una oportunidad positiva, que bien aprovechada, traería grandes beneficios para todos. Además, como lo establece la misma Carta Magna, es necesaria que haya una participación cada vez más activa, sobre en materia de tanta trascendencia, para alcanzar el mayor consenso posible, y que al mismo tiempo, se escuchen y se tengan en cuenta las voces de quienes, aun estando en desacuerdo, puedan aportar mucho. 
Recordemos que nuestra televisión, creada el 13 de junio de 1954, acumula ya varios años de trabajo y una vasta experiencia que debe servir para que todos los días sea una actividad más rica en contenidos de todo orden, y al mismo tiempo, un instrumento para desarrollar programas que le permitan a la sociedad, ser más consciente de su papel, en especial, de ciudadanos activos y críticos del acontecer de nuestro medio y hagan propuestas positivas encaminadas a enriquecer el trabajo de la televisión, tanto local, como regional y nacional. 
Y precisamente, un proyecto que está en mora de iniciarse es el relativo a la cultura política, ligada a los derechos humanos, para combatir la violencia. Es urgente que cuanto antes, nuestra televisión, en todos los niveles, realice programas sobre temas de política, como una forma de entender la relación que existe entre el ciudadano y el gobernante, para que se establezca un diálogo permanente, que al mismo tiempo, tenga como un soporte para esta relación, el reconocimiento, la práctica y el respeto por los derechos humanos, empezando por la palabra, y por la vida de cada persona, que todos debemos comprometernos a  respetar, como una modesta y mínima contribución a mermar los índices de violencia que soportamos actualmente.
Por consiguiente, que las modificaciones en la televisión impliquen también cambios en el contenido de la programación para que, mediante una campaña permanente, formemos una sociedad dialogante, unidad a la autoridad, y simpre respetando los derechos humanos, Así podemos vivir, en forma pacifica, con la diferencia y sin violencia.

   



 

domingo, 20 de mayo de 2018


EL NUEVO PROYECTO DE LEY SOBRE PERIODISMO

Conocimos hace pocos días, un nuevo proyecto de ley "por el cual se reconoce la profesión de Comunicador Social-Periodista y Organizacional, se crea el Consejo Profesional del Comunicador Social-Periodista y Organizacional y se dictan otras disposiciones", presentado por el Senador de la República,  Nerthink Mauricio Aguilar Hurtado. El documento de presentación no dice si previamente se han consultado a los destinatarios de la nueva norma, que son precisamente, los profesionales y sus agremiaciones reconocidas, para dialogar y conocer los distintos puntos de vista.

Porque nos parece que un asunto de tanta trascendencia, como es el contenido de esta iniciativa de ley, debería ser antes, consultada, conocida, estudiada, analizada y puesta en común porque, a quienes vinculará, deben, como un derecho elemental, saber de qué se trata. Además, es necesario conocer un poco la historia de las normas anteriores y los fallos de los órganos judiciales competentes, porque si ignoramos el pasado, seguramente, no se tiene la suficiente autoridad para proponer y promover un proyecto de tan inmensa envergadura. En ese sentido, podemos agregar que también es indispensable consultar y escuchar a la academia, a los medios de comunicación y a la sociedad, representada por organizaciones de distintas profesiones, porque le actividad del periodismo, todos los días reclama de disposiciones garantistas y eficaces para que quienes la ejercen, sean persona competentes y comprometidos con un trabajo que es esencial en todo sociedad democrática, como nos orgullecemos de proclamar que es la nuestra.

Por ejemplo, la Federación Colombiana de Periodistas, FECOLPER, que está celebrando sus diez años de existencia, es una institución que agrupa a un número significativa de asociaciones regionales de Colombia, que tiene una fructífera experiencia en temas legales y jurisprudenciales, y como vocera autorizada, es una de las entidades que debe ser llamada para conversar con el senador Aguilar Hurtado y su equipo de trabajo. Sobre todo, porque estamos a pocos meses de terminar la actual legislatura, y después del próximo 20 de julio, se instala el nuevo senado, que inicia su período de cuatro años. También, estamos a pocos días de elegir el nuevo presidente de la república.  

Por todo lo anterior, consideramos pertinente y prudente que se propicie un diálogo entre las personas y entidades comprometidas en la defensa del ejercicio del periodismo, para que encontremos aspectos que nos identifiquen, lo mismo que aquellos que nos diferencien y hagamos lo posible por acordar, primero que todo, si un nuevo proyecto de ley, en estos momentos, es pertinente, y luego, examinar el contenido, teniendo en cuenta lo que han dispuesto otras normas y el contenido de la jurisprudencia en esta materia.

  

domingo, 6 de mayo de 2018


EL 3 DE MAYO: NO ES OTRA CELEBRACIÓN MÁS DEL DÍA MUNDIAL DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El pasado jueves 3 de mayo de 2018, no fue otra celebración más del día mundial de la libertad de expresión. No. Todo lo contrario. Fue un día para seguir insistiendo, como lo haremos siempre, en que mientras no haya las mínimas garantías políticas y jurídicas para el ejercicio de este derecho humano tan trascendental, no podemos dejar de insistir y luchar por todos los medios legales posibles para que poco a poco se le reconozca y, sobre todo, para evitar que en aquellos países, donde haya procesos de avance, surjan momentos de retroceso y represión, como lo pudimos apreciar en los recientes actos de abuso de la fuerza física púbica en la república de Nicaragua, cuya barbarie hizo recordar que la dictadura de Somoza es la misma cosa de actual gobernante Daniel Ortega, quien se apartó por completo de los ideales de justicia social que inspiraron el movimiento armando de los sandinistas.

Porque es una verdad que no requiere de más argumentos porque ya está probado, en el sentido de que, dentro de las libertades públicas, hoy ya constituidas como derecho humanos, la libertad de expresión es un requisito esencial para que pueda un pueblo ser gobernado dentro de la concepción de una auténtica democracia, que es un sistema político, donde es necesaria la pluralidad y la diversidad de medios de comunicación y la difusión sin límite alguno, de distintos mensajes, porque no existe censura pero sí responsabilidad legal, y porque precisamente, una de sus características es la deliberación pública, con sólidos argumentos, porque jamás estaremos de acuerdo en el tratgamiento de todos los asuntos de interés público. En otras palabras, porque el unanimismo no puede existir en una democracia, con pocas excepciones, entre ellas, por ejemplo, que todos reconocemos, practicamos y respetamos los derechos humanos, como fundamento de la convivencia pacífica con la diferencia pero sin violencia alguna.

Por consiguiente, siempre pasaremos de la proclama de cada año, no solo de llamar la atención en todo el mundo, para denunciar los regímenes que impiden el pleno ejercicio de la libertad de expresión, sino de formar una cruzada universal que trabaje, en forma permanente, por todos los medios posibles, para que los gobiernos demócratas apoyen las luchas encaminadas a superar las dificultades en las que viven países que tienen autoridades enemigas de los derechos humanos o los entienden como imposiciones del sistema capitalista.

Situados ya en el campo de Colombia, tenemos que manifestar que a pesar de tener un gobierno que ha sido celoso del respeto hacia la libertad de expresión, los otros poderes, como los provenientes de grupos armados, de la delincuencia y del narcotráfico, por citar solamente, unos pocos, son quienes amenazan y hasta en muchas ocasiones impiden el acceso a los lugares donde se produce la noticia, para investigarla y poderla dar a conocer. En ese sentido, sí tenemos que ser exigentes con las autoridades para que ellas, dentro de sus competencias, y sin coartar derechos de los ciudadanos, trabajen para que los periodistas tengamos garantías que nos permitan cumplir la misión social que nos corresponde y a la que nos comprometimos.  
  


domingo, 22 de abril de 2018




LA HISTORIA DE NUESTRO PERIODISMO, LIGADA CON NUESTRA HISTORIA


Está en circulación la obra: HISTORIA MÍNIMA DE COLOMBIA, escrita por el conocido investigador Jorge Orlando Melo. A partir de esta obra y a pesar de que existen otros textos también muy importantes en este tema, consideramos que es la oportunidad para insistir en que tenemos necesidad de una profunda investigación que nos permita conocer la  historia de nuestro periodismo, ligada con nuestra historia, porque no podemos desconocer que en esta materia tenemos un gran vacío que debería llenarse muy pronto. Recordemos desde antes de que se iniciaran los movimientos en pro de la independencia, sólo contamos con los archivos de las autoridades de entonces, cuyo valioso material, en mucha parte, se halla en los archivos de España. 


Para que una empresa de tal magnitud intelectual cumpla tan noble propósito, debe abarcar distintos aspectos de nuestro acontecer, porque no es solamente el relativo al comportamiento y las decisiones de los gobernantes de cada momento, sino asuntos tan trascendentales como el campo de la educación, que es tan amplio porque tiene que ver con la enseñanza de las primeras letras, la creación de escuelas, de colegios y de universidades, el número de alumnos, los métodos de enseñanzas, los textos de estudio, el papel de la iglesia, como educadora, y la formación de los educadores, solo para citar algunos tópicos. Pero sin olvidar otros asuntos tan importantes como el desarrollo de la agricultura, de la ganadería, la construcción de vías de comunicación, el comercio, las exportaciones, las importaciones, y otras actividades muy ligadas con vida de pueblos y ciudades.

Igualmente, respecto a nuestros valores civiles, porque aún no podemos decir, con serios fundamentos, si tenemos conciencia de nuestra nacionalidad. Y en relación con asuntos políticos y jurídicos, sí que tenemos que decir. Y dentro de ese rico acontecer, tenemos que averiguar cuál era la posición de los primeros periódicos y de las hojas sueltas que solamente salían, motivadas por sucesos especiales.

Y siguiendo el paso al transcurso del tiempo, conocer los momentos previos a los movimientos de la independencia, todo este proceso y los sucesos que continuaron, porque aún falta por indagar por el beneficio que obtuvieron las élites que dirigieron este vasto proceso y los gobernantes que continuaron en todo el territorio, con el consiguiente surgimiento de las guerras que fueron muy contantes desde entonces.

En fin, nos haríamos interminables si en forma detallada, nos refiriéramos a tantos asuntos que hacen parte de los procesos sociales. Por consiguiente, una historia de nuestro periodismo, ligada a toda nuestra historia, constituirá un valioso aporte del que estamos urgidos. 
  
    

domingo, 8 de abril de 2018



EL 9 DE ABRIL: ¿QUÉ ACTITUD ASUMIERON LOS PERIODICOS Y LA RADIO ?
Este lunes 9 de abril de 2018, se cumplen setenta años de la muerte del líder político JORGE ELIÉCER GAITÁN. Desde entonces, cada año, los medios de comunicación, siempre recuerdan esta fecha y amplían el significado de tan doloroso acontecimiento. Por eso, es abundante la bibliografía que, apoyada, tanto en los distintos géneros periodísticos y en los métodos de investigación, contribuyen a que tan trascendental acontecimiento, mantenga siempre el interés y, sobre todo, para que las nuevas generaciones, tan ignorantes de nuestra historia, se preocupen por estudiar nuestro pasado, para entender el presente y pensar en cuál es nuestro futuro inmediato. 

Para este lunes 9 de abril, conoceremos un nuevo libro: "ARCHIVO GAITÁN", y la exposición "Archivo Gaitán", que es una memoria gráfica del ´Bogotazo´. Así lo anuncia el periódico El Espectador del domingo 8 de abril. Y seguramente, habrá más actos y más publicaciones. Sin embargo, como lo anunciamos al principio, una de nuestras inquietudes, porque son muchas cada año, está centrada saber cuál fue la actitud que asumieron en ese día y mantenían por esa época los periódicos y la radio, porque aún no contábamos con la televisión que llegó el 13 de junio de 1954, cuando cumplía un año de gobierno el general Gustavo Rojas Pinilla.

Las crónicas cuentan que la radio difundió mensajes que hacian alusión a que era inminente un cambio de gobierno, que estaba en manos del presidente conservador Mariano Ospina Pérez, elegido para el período 1946 a 1950, después de una corta hegemonía liberal que venía de 1930, y que a la vez recibió el poder de un largo tiempo de gobiernos conservadores, que ejercían el mando desde antes de la Constitución de 1886. 

Decíamos que la radio confundía con sus mensajes desde Bogotá, mientras en las demás ciudades de Colombia, crecían las manifestaciones de dolor, desorden, enfrentamientos, robos, incendios y, en general, un cúmulo de manifestaciones que terminaron con heridos, muertos, desaparecidos y destrucción. En otras palabras, la radio, en lugar de haber contribuido a pedir, a pesar de la gravedad del momento,  calma, en mucha parte lo que hizo fue incitar y convocar al desorden. Aunque lo que afirmamos es en términos muy generales, valdría la pena que hubiera una investigación más detallada y ojalá con los audios del momento, que sirvieran de soporte para las indagaciones.
   
En cuando a los periódicos, empecemos por decir que muchos fueron quemados, sus sedes muy afectadas y hasta destruidas, tanto en Bogotá como en otras ciudades. Se sabe que en Medellín, hubo atentados contra el periódico La Defensa, que dirigió por varios años, el conservador y expresidente Belisario Betancur.

La muerte de Jorge Eliécer Gaitán es el punto de referencia para investrigaciones, desde distintos aspectos intelectuales. En nuestro caso, desde la radio y la prensa de entonces. Y continuar la indagación porque una de las consecuencias más complejas está en la llamada violencia, que enfrentó a conservadores y liberales, con atentos, amenazas, desplazamientos, muertes, inestabilidad gubernamental. En síntresis, son muchos los tópicos que tendrían que estudiarse, entre ellos, el lenguaje utilizado para contar lo que estaba pasando.    

En fin, esta corta reflexión es solamente para expresar que nos inquieta lo que pasó hace setenta años y lo que está sucediendo ahora, centrando nuestra mirada, desde los medios de comunicación que hoy son más, más modernos y con mayor capacidad de cobertura. ¿Qué podemos decir y qué esperamos?

lunes, 19 de marzo de 2018

UN NUEVO AÑO DE EL ESPECTADOR

Este jueves 22 de marzo, EL ESPECTADOR, periódico fundado en Medellín, en 1887, cumple un año más de vida, que no ha sido ni será nunca muy fácil, porque defender las libertades públicas y los derechos fundamentales relacionados con la palabra, siempre será una tarea bastante complicada, por muchísimas razones. No obstante, cada año que pasa, son muchas las satisfacciones que se acumulan en la fatiga cotidiana. Por eso, nunca se podrá claudicar frente al gran compromiso que se tiene ante la sociedad y ante el mundo, de defender los principios de la democracia liberal, que aunque no puede garantizar al máximo que todos viviremos en medio de condiciones menos desiguales, sí es posible adelantar muchas acciones en bien de mejores niveles de vida y de acceso a servicios básicos que todo ser humana necesita.

Este cumpleaños, que coincide con un proceso electoral bastante trascendental, porque el 28 de mayo tendremos la primera vuelta para la escogencia de presidente de la república. Tal acontecimiento, nos debe llamar para reflexionar con toda sinceridad qué nos espera para los próximos cuatro años, después de un gobierno que por ocho años, dirigió el país, y muchas de sus decisiones aún están pendientes de producir los resultados que todos esperamos. Por ejemplo, entre los varios asuntos que están sobre el tapete, tenemos la continuación del proceso de paz y las conversaciones con el otro grupo insurgente, ejército de liberación nacional, en el vecino país del Ecuador. 
 
El nuevo gobierno, que saldrá de los candidatos ya inscritos, debería de parte de los aspirantes, fijar posiciones en forma clara y concreta, para desde ahora, tener suficiente ilustración, de manera que tal decisión influya en los ciudadanos, porque sí necesitamos, desde ahora, conocer cuál es la postura de cada candidato y sobre la misma, tomar la determinación que se considere más adecuada.  

En fin, son muchos los asuntos que quedan pendientes. Sin embargo, para mantenernos en el motivo de celebración de un nuevo año de labores de EL ESPECTADOR, desde la perspectiva del quehacer periodístico, es el momento para que renovemos el espíritu liberal que ha orientado este medio de comunicación, que enriquece la diversidad y la pluralidad, ambas tan inseparables y tan necesarias para que podamos decir que en Colombia, seguirmos, a pesar de otras opiniones, por el sendero de un país que crece y se desarrolla y tiene planes para el inmediato y para el futuro, cuyas realizaciones comprometen a todos, porque somos todos, quienes con nuestra conducta, con nuestro trabajo y con el modesto apoyo, como contribuimos a construir un mañana mejor para la sociedad colombiana. 


lunes, 26 de febrero de 2018




NO INCURRIR EN LA JUSTICIA ESPECTÁCULO

Las dos noticias de la semana que termina, que es la penúltima del mes de febrero de 2018, están relacionadas con los posibles testaferros del grupo desmovilizado de la guerrilla de las FARC, y el anuncio de un proceso contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por posible manipulación de testigos. Ambos casos, no podemos negarlo, son de interés nacional. En el primero, porque si se prueben, las hasta ahora presuntas conductas delictivas, algunos miembros de dicha agrupación subversiva, ya desmovilizada y legalizada como movimiento político, perderían beneficios judiciales y serían procesados con las normas ordinarias y, si hay lugar a sanciones, éstas serían bastante drásticas. En el caso del doctor Álvaro Uribe Vélez, porque sería un proceso de enorme trascendencia, tanto por las posibles conductas cometidas, como porque el procesado tiene el rango de expresidente de la república, frente al senador Iván Cepeda del partido Polo Democrático, que es de oposición.   

Aquí, lo que nos convoca a la reflexión, que debe ser bastante seria y permanente, es tanto de parte de las autoridades como de los medios de comunicación, frente al derecho de la sociedad de ser bien y adecuadamente informada. En cuanto a las autoridades, porque muchas veces, sus declaraciones, que deberían hacer parte de la reserva, las expresan en forma pública y con grandes anuncios de lo que está por venir. De esa manera, crean expectativas y hasta generan suposiciones de lo que está por conocerse, conductas que en lugar de beneficiar, con toda seguridad van a afectar a la investigación que apenas está empezando. Respecto a los periodistas y medios de comunicación, porque estimulan a los mismos, para que por cuenta propia, hagan y en forma paralela, otra investigación y ésta, muchas veces se entrega por capítulos, situación que también crea otras expectativas y más suposiciones o invenciones que, finalmente, también afectará una investigación seria y rigurosa, como debe ser.

Y podíamos agregar más argumentos, todos desde la perspectiva negativa, que aconsejan que en estos casos, tales conductas deberían evitarse y hacerse siempre en todos los casos, sin importar los personajes que estén involucrados, porque ese es el gran propósito que garantizará en Colombia, que todo el proceso investigativo cuente con reglas claras, precisas, imparciales  y concretas, de manera que los funcionaros de la rama judicial, competentes para investigar y sancionar, procedan siempre en la mismas forma, cuya conducta es la que se constituye en el deber ser de un asunto tan delicado como es la administración de justicia.

Por consiguiente, nuestro llamado, que es reiterado en esta oportunidad, espera que contribuya a mermar el tinte de espectáculo de la justicia, que está rodeando los dos caso que mencionamos y que, en consecuencia, tanto las autoridades como las personas vinculados a los procesos y los periodistas y medios de comunicación, asuman y mantengan la conducta sensata  que corresponde en éstos y en casos similares, y que sea una conducta permanente para evitar que la sociedad, muchas veces, movida y estimulada por el morbo informativo, exija que todos los días, haya más información de cómo va y qué habrá de nuevo en cada situación judicial, lo que a la vez genera, el otro juicio paralelo de la sociedad, frente a noticias que deberían ser más cuidadosas en sus contenidos.