sábado, 17 de abril de 2021

 

 

HONROSA DISTINCIÓN POR LA PRESIDENCIA DEL CIPA

Con especial satisfacción comparto con los lectores, los anunciantes, los colaboradores y la dirección del periódico EL COMUNERO, la honrosa distinción que me ha hecho la Junta Directiva, recién elegida del Círculo de Periodistas y Comunicadores Sociales de Antioquia, CIPA, al designarme para ser su presidente en el período comprendido entre 2021-2023. Los demás integrantes son: Raúl Andrés  Berrio Villa, como vicepresidente; Daniela Ángel Madrid, como secretaria; Luis Carlos Madrid Gil, como tesorero; Henry Morales Henao, como vocal principal; como suplente, los escogidos son: Luz Stella Zea Toro, Édgar Romero Gutiérrez; Ignacio Guevara Martínez, Antonio Estrada Saldarriaga y Marina Henao Cano.

Para la nueva junta directiva constituye motivo de gran satisfacción nuestra elección, pero al mismo tiempo significa asumir grandes retos porque estamos ante una Institución que, en el 2022, celebraremos los 60 años de existencia, y por tanto, es un largo período de nuestra historia que cada día nos compromete más a un trabajo, orientado a muchas realizaciones.

Igualmente, porque tenemos varios frentes de trabajo que, en esencia, se resumen en la defensa y la promoción permanente del derecho fundamental a la libertad de expresión, en sus diversas formas de manifestarse. Porque no podemos ser indiferentes ante los múltiples acontecimientos, que suceden diariamente y que nos vinculan.

Al contrario, necesitamos mantener una actitud firme para fijar nuestra posición, siempre encaminada hacia los derechos a la defensa, a la denuncia, a reclamar de las autoridades, el cumplimiento de sus deberes. A los medios de comunicación y periodistas, que estén siempre comprometidos a investigar, informar y denunciar los actos que afecten a nuestra sociedad. Y ser siempre y oficiosamente, defensores de nuestro estado social, de derecho y democrático, para que el derecho a la información se consolide día a día.

Por consiguiente, en la medida en que vayamos avanzando en proyectos, al mismo tiempo, mantendremos enterados a todos ustedes, a las instituciones, a los colegas, a los medios de comunicación y a la sociedad en general, sobre cada uno de ellos y su desarrollo y su pertinencia con el CIPA.

También impulsaremos la política de aumentar nuestras relaciones con otras entidades, para intercambiar iniciativas con ellas, de manera que en forma solidaria avancemos hacia el futuro, que es ya.

Asimismo, es necesario que vinculemos nuevos asociados, para que ellos aportar sus ideas a la Institución, y para ir formando las generaciones de relevo, que deberán seguir con nuestra Entidad, que es un gran proyecto, además de periodístico, cultural en nuestro medio. 

Con las anteriores expectativas, iniciamos la misión encomendada, con la certeza de que la cumpliremos más allá de nuestros esfuerzos colectivos.

 

 

 

 

sábado, 13 de marzo de 2021

 POR LA DEFENSA DEL HÁBEAS DATA

Todavía no es lo suficientemente conocido el derecho fundamental al hábeas data, a pesar de hacer parte de los derechos fundamentales que se encuentran en la Constitución Política de 1991, nuestra Carta Magna que está próxima a cumplir sus 30 años de vigencia. En esencia, el hábeas data consiste en el derecho que tiene cada persona de conocer, actualizar y rectificar los datos que sobre ella se tengan en bancos o archivos de entidades públicas  o privadas que por razón de sus funciones, debieron conocerlos y documentarlos. Este derecho se amplía para incluir más información sobre cada persona como la imagen, la figura, la fotografía y otros rasgos característicos, tanto de la parte física como de la parte intelectual, y que permitan su individualización. Al mismo tiempo, se garantiza a la persona para oponerse a la circulacion de sus datos y a que se dé un tratamiento distinto para el cual fueron requeridos.

Al respecto, es conveniente recordar que la Ley Estatutaria 1581 de 2012 es la correspondiente a la protección de los datos personales. Es una norma que debe ser estudiada detenidamente, porque comprende varios aspectos, todos alusivos a los datos de la persona, que empiezan por el nombre o la identificación, pero abarcan más información de cada uno de nosotros que ya dijmos cual es, la misma que debe ser protegida por quienes tienen tal deber de hacerlo, ya que en ejercicio de las funciones que cumplen, fueorn autorizados por la ley para su consecución.

En esta oportunidad, por razones obvias, solamente nos vamos a referir al cuidado que debemos tener al proporcionar los datos personales, espeialmente porque en esta pandemia, utilizamos más el teléfono, hacemos compras on line, realizamos transacciones bancarias, tenemos reuniones a través de plataformas y otras actividades. En todas ellas, nos identificamos, algunas veces nos piden la cédula, la dirección, el barrio y hasta la conformación de la familia. Cuando estas situaciones ocurren, estamos entregando datos llamados reservados o sensibles.

Ante las anteriores circunstancias, debemos ser muy cuidados, porque después nos llaman por el nombre y nos dicen los demás datos personales, como explicar que tenemos una cuenta en un banco determinado, con el número correspondiente, que tenemos deudas pendientes y nos dicen con quiénes y las cuantías y se ofrecen como intermediarios para muchas gestiones. Cuando ocurran tales hechos, con seguridad se han apropiado, en forma irregular de los datos personales y los han conseguido en alguna base datos, de una entidad autorizada para documentarlos. Nos tocará acudir a las autoridades competentes, en esta ocasión, la Superintendencia de Industria y Comercio que, por medio de su dependencia que se llama La Delegatura para la Proteccion de Datos Personales, ejerce la vigilancia, la investrigación y aplica las sanciones que sean procedentes.

Recordemos que en la actualidad, contamos con muchas herramientas tecnológicas, de las cuales debemos hacer un buen uso, pero a la vez, tenemos que evitar que nos engañen, que nos suplantes y hasta que realicen actos en nuestro nombre como estafas y otros delitos. Estamos ante un asedio permanente. Precisamente, sobre esta materia contamos con un estudio de la SIC, que llegó a esta conclusión, publicada en el periódico El Tiempo del jueves 11 de marzo de 2021, página 12, que die:

"La Delegatura de Protección de Datos Personales de la SIC decantó los resultados del estudio y estableció que el 60.9 por ciento de las organizaciones noi tienen controles de seguridad en la tercerización de servicios para el tratamiento de la información personal.

" Y la cifra es preocupante si se tiene en cuenta que de ese universo, tanto en el sector público como el privado, el 41.7 por ciento no tienen Encargdos de Tratamiento. Esto signfica que han tercerizado servicios en el tratamiento de los datos personales.

"La SIC ha sacado varias directrices para ayudar a las empresas a levantar dique de protección. Pero la ley es clara y, además de las alertas, se prevén millonarias multas. Y en caso de que se trate de teemas de suplantación yrobos, la justicia penal entra a actuar". 

 

martes, 16 de febrero de 2021

 DOS CUMPLEAÑOS PERIODÍSTICOS

Estamos muy satisfechos porque celebramos a principios de 2021, dos cumpleaños periodísticos. Corresponden a las fechas del 30 de enero y del 6 de febrero. En el primer caso, tenemos al periódico EL TIEMPO de la ciudad de Bogotá. Y, en la segunda fecha, está el periódico EL COLOMBIANO de Medellín. Ambos acontecimientos podemos relacionarlos con la fecha histórica y clásica del periodismo colombiano, que es el 9 de febrero, aunque la Ley 1016 de 2006, lo consagra el 4 de agosto, como un homenaje al llamado precursor de la independencia, Antonio Nariño, traductor y difusor de los derechos del hombre y del ciudadano, proclamados en la revolución francesa de 1789.   

Es, pues, el momento oportuno para una corta reflexión, que cada día cobra más importancia y trascendencia, alusiva al papel que cumple el periodismo en nuestra sociedad, asunto que a la vez tiene vínculos con los gobernantes, los derechos humanos, la democracia, la paz y, en general, con la situación que vivimos en Colombia, que por ser tan dinámica, especialmente, por los acontecimientos inesperados que ocurren todos los días y los que están previstos sucederán muy pronto, como es el proceso electoral para renovar el congreso y elegir el próximo presidente de la república, hechos que originan grandes expectativas. 

Por tanto, el gran interrogante que nos formulamos, constantemente, es el que tiene que ver con el papel del periodismo, no solamente para contar y documentar la noticia, sino para estimular el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, que permite la difusión de los juicios de valor de quienes aportan con sus análisis al acontecer diario y sus consecuencias. Porque no es suficiente con estar enterados de las noticias, sino que también es indispensable escuchar a otras voces, que, con suficiente autoridad, expongan sus puntos de vista y hasta que propongan recomendaciones a las autoridades competentes para hacerle frente a cada suceso que tiene impacto en la vida cotidiana.

Por ejemplo, estamos viviendo las consecuencias del coronavirus 19, y la aplicación de las vacunas que están próximas a llegar al país, cuya información orientadora es esencial, con el fin de facilitar un proceso se pueda realizar sin mayores dificultades. A la vez, está el debate sobre el regreso a las aulas de clase, en todos los niveles de la educación, con el empleo del método de la alternancia que posibilite que el desarrollo de un derecho tan vital como es la educación, pueda cumplirse con cierta normalidad y que poco a poco se vaya superando el presente momento, que, a pesar de todo, es muy complejo porque reclama también la participación de los padres de familias, al lado de los educadores y de los funcionarios correspondientes.

Para tener en cuenta solo este panorama, somos conscientes de que la misión tan indispensable de los medios de comunicación, siempre tiene que estar comprometida al servicio de toda la sociedad, y entender que en la medida en que su tarea se cumpla fielmente, en el sentido de informar adecuada, oportuna y completa, somos todas las personas las beneficiadas.

Precisamente, al celebrar los dos cumpleaños antes mencionados, nos permite expresar con toda sinceridad y alegría, las felicitaciones a todo el personal periodístico y administrativo de EL TIEMPO y EL COLOMBIANO, porque han cumplido fielmente el contrato social tácito de desarrollar toda su capacidad intelectual, para informar, de manera competente a todos sus lectores y lo seguirán haciendo, porque es tal fundamental ese deber, que jamás se desmayará en su realización. En otras palabras, será por siempre y con el transcurso de los días, como ese gran garante.  



lunes, 4 de enero de 2021

 EL COMUNERO ESTÁ TRISTE PERO SIGUE ADELANTE

Con especial alegría celebramos en el mes de noviembre de 2020, las bodas de plata de El Comunero, que coincidían con la edición número 300. Fueron muchos los mensajes de felicitación, de estímulo y de reconocimiento que se recibieron para destacar una tarea que se cumplía, sin desmayo alguno, gracias a la sabia orientación, muy acertada por siempre del colega TULIO TORRES ZABALA. Hoy, cuando empezamos el nuevo año 2021, nuestro mensaje es de tristeza por la partida definitiva de su director, quien falleció el 23 de diciembre a la edad de 89 años, bien vividos por los valiosos aportes y los frutos que dejó su actividad periodística. Le corresponderá al colega JULIÁN VÉLEZ, asumir el gran reto de continuar, cada vez con más entusiasmo y entrega, la tarea que había trazado su director y fundador, junto con un equipo de personas, muy comprometidas, que fueron y serán el soporte esencial para no ser inferiores a los desafíos del futuro.

El municipio de Guarne, los vecinos, el departamento de Antioquia y toda Colombia, somos conscientes de que la problemática, diversa y plural que seguimos viviendo, cada día aumentará y será más compleja, y reclama la acción inmediata, permanente y eficaz de todas las autoridades. Con mayor razón, es necesaria la participación activa de todos los medios de comunicación en la tarea que le corresponde, de investigar para difundir el acontecer, apoyada con el análisis de los hechos que tienen trascendencia en la vida de cada localidad. Tal conducta fue la que observó   TULIO TORRES ZABALA, cuyo legado lo honrará su nombre, y será la gran responsabilidad de practicarlo todos los días, como una manera sincera de tener presencia positiva todos los días.

Por tanto, luego del dolor, el camino que habrá de seguirse, es sin duda alguna, el cumplimiento siempre de los compromisos sagrados que se tienen frente a los demás, que son, tanto las autoridades, como los distintos estamentos de la sociedad. Asimismo, esperamos la comprensión para superar esta situación luctuosa y continuar con la mirada hacia el futuro.

Son varios los asuntos que reclaman la atención periodística, pero con especial énfasis está el relativo a la salud, porque la pandemia del coronavirus 19, seguirá reclamando orientación de las autoridades sanitarias, para tratar de evitar su propagación. Debemos estar atentos a los mensajes sobre las recomendaciones en la higiene personal, y en las relaciones con los demás. Igualmente, al empezar el año, otro tema de interés constante es el alusivo al regreso a la educación, con la inclusión de la presencia en las aulas de clases, y el empleo de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, como medios de soporte para un mayor aprovechamiento de tal vital recurso.

En síntesis, el mensaje que enviamos es el de seguir adelante, porque el tiempo no se detiene, ni tampoco los acontecimientos se paralizan, ni la vida se suspende. Todos los días, tenemos que empezar la jornada, con renovados sentimientos de compromiso y constancia, como es siempre nuestro deber. 


lunes, 16 de noviembre de 2020

 LAS BODAS DE  PLATA DE EL COMUNERO

Las bodas de plata de "El Comunero", con cuya celebración llega a la edición número 300, constituye un acontecimiento de gran trascendencia que no puede pasar como un año más de trabajo. Significa que son 25 años de una lucha  permanente, decidida, audaz, transparente, irreverente en algunos casos y cuando haya sido necesario, como expresión de una concepción que llega hasta el  terreno libertario, fundado en la libertad, la razón y el derecho, pero sin excederlo, entendido en el sentido de ser vigilante y denunciante cada vez que el poder, sin importar de donde proviene, abuse de su potestad y afecte los interes del bien común. 

Es la oportunidad para reconocer los efectos positivos de la conjunción tan importante entre el periodismo, las comunicaciones, la democracia, los derechos fundamentales, y podríamos hacer más alusiones, pero en concreto, la esencia está en que es la forma de convivencia pacífica en la sociedad, con las diferencias que son apenas naturales, pero sin violancia alguna. Allín donde existen reglas de juego claras y concretas, adoptadas por mecanismos que garantizan la participación en procedimientos consensuados, como formas de manifestaciones de la diveresidad y la pluralidad, como fuente del respeto que practican todas las personas de la comunidad.

Al trasladar tales propósitos a las posturas del periódico El Comunero, en estos ya largos años de vida, tenemos que empezar por reconocer que ha habido una persona que ha estado al frente de esta gran empresa cultural, su director, el periodista Tulio Torres Zabala, acompañado por un grupo de hombres y mujeres que se han comprometido, sin reclamar beneficios personales, a trabajar porque este medio de comunicación se mantenga vido y cada vez con más enstusiasmo y vigor, sin desmayo alguno, porque en caso de ocurrir, se destruiría una labor que ya tiene una huella imborrable y reconocida por una comunidad que reclama continuidad en la tarea empeñada.

 Precisamente, por esta actitud erguida y constante, a pesar de las dificultades que se han presentado, El Comunero ha recibido varias y muy merecidas distinciones de instituciones serias y acreditadas en el quehacer periodistico, como una forma de exaltar un trabajo realizado en forma competente. Por consiguiente, nunca podrá ceder en una mínima parte. al compromiso sagrado que tiene ante la sociedad, para ser su vocera, defensora y denunciante, al mismo tiempo de tenerla debidamente informada del acontecer, constituido en noticas y mensajes de juicios de valor o de opinión, para fijar posiciones, como fundamentos sólidos, como debe ser siempre.  

 Por todo lo anterior, estamos en el deber moral de expresar nuestro reconocimiento y aplauso a don Tulio Torres Zabala y a su equipo de trabajo, porque han cumplido las bodas de plata, al frente de un compromiso que cada vez reclama su permanencia en el municipio de Guarne, desde donde ejecer una misión periodística, con los votos porque cumpla muchos años de vida.

lunes, 19 de octubre de 2020


 ¿VUELVE A COLOMBIA LA CENSURA JUDICIAL?

Quienes somos defensores de la clásica libertad de expresión, constituida hoy, después de varios años de luchas permanentes en el derecho fundamental o derecho humano a la información, del cual somos titulares todas las personas, sin excepción alguna, no podemos quedarnos callados cuando en Colombia, todavía algunos jueces, a pesar de las normas constitucionales y legales, lo mismo que de la abudandante jurisprudencia y doctrina que son claras en su  protección, todavía salen fallos que van en contra de ese cúmulo de precedentes de tan grandes proporciones en defensa del citado derecho, y toman decisiones que reviven la censura.

En concreto, nos referimos al juez segundo penal del circuito de Bogotá, porque dice en su fallo, que se afectó la intimidad familiar y personal de la señora María Elena Monsalve, hermana del señor Juan Guillermo Monsalve, principal testigo en el proceso contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Y afirma que la violación se da porque los periodistas Vicky Dávila y Jairo Lozano dieron a conocer piezas procesales que incluían llamadas o intercepciones a la familia Monsalve. Por eso, el juez ordenó eliminar ese contenido. 

Lo primero que debemos observar, consiste en el derecho a la intimidad, que es un derecho personalísimo, que en esencia, lo tiene cada persona, y por tanto, lo reclama, solo para sí misma, no para los demás. También se entiende como el derecho a la soledad y el derecho a estar solo, sin que haya interferencias. Por ejemplo y en concreto, el derecho a la intimidad es cuando la persona está sola en su casa, en su biblioeca, en su cuarto de aseo. Claro que el derecho a la intimidad se puede compartir, como en las relaciones afectivas de pareja, que son limitadas a estas personas. Pero cuando estamos en familia, no estamos compartiendo la intimidad, que ya dijimos está limitada a cada persona, lo que estamos compartiendo es el derecho a la privacidad, que es escenario un poco más amplio, porque estamos reunidos varios parienrtes, pero cada uno conserva su intimidad. El fallo, sin embargo, no hace esa diferencia.

Ahora, en esta oportunidad, el fallo, se va contra los periodistas desconociendo que ellos no son sujetos procesales, es decir, no hacen parte del proceso, y por eso, no tienen acceso al mismo, pero ello no les impide que investiguen y hagan sus publicaciones. Por eso, se va al extremo de ordenar que no pueden utilizar las piezas del proceso, porque están sujetas a reserva. Aquí, no solo se viola el sigilo profesional, garantizado constitucionalmente, articulo 74, inciso segundo, para que el periodista investigue sin que tenga que decir cuáles son sus fuentes, sino que ellas, y específicamente, en el caso de los procesos jnudiciales en el campo penal, son las que si tienen acceso al expediente y serían las que pueden violar la reserva. No obstante, y debemos decirlo con toda franqueza, que si no fuera por la función tan trascedental de los periodistas, en nuestro medio, muchos acontecimientos y muchas investigaciones jamás se concluirían y, sobre todo, jamás se descubrirían, se denunciarían y se sancionarían a los delincuentes responsables.  

Por consiguiente, esperamos que el juez superior revoque este fallo perverso y recuerde que en Colombia, todos los periodistas y los medios de comunicación, tenemos que defender nuestros derechos porque los mismos están ligados al trabajo profesional, que realizamos en nombre, en representación y como delegados de la sociedad para que ella esté siempre bien informada. Por eso, nunca callaremos y menos permitiremos que la censura jurídica aparezca de vez en cuando. Como en esta oportunidad, contra los periodistas Vicky Dávila, directora de la revista Semana Digital y Jairo Lozano, cuya providencia ordena “que se investigue si en desarrollo de tal acto se cometió conducta punible alguna; de ser así, se identifique a los autores o partícipe de la misma”. Hasta deberíamos y dejamos planteada la propuesta de realizar un gran foro para debatir este tema, con la participación, obviamente, de la fiscalía y de los jueces, lo mismo que de periodistas, medios de comunicación, organizaciones profesionales, investigadores y la academia.      

 

martes, 15 de septiembre de 2020

 ¡PROTESTAS, SÍ, COMO LIBERTAD DE EXPRESIÓN, PERO SIN VIOLENCIA!

El país entero, amaneció el pasado miércoles 9 de septiembre, con las imágenes tan violentas, que más bien parecían actos creados por la fantasía, y que correspondían a las acciones  reales y dolorosas de dos policías contra un ciudadano, dominado por la fuerza, indefenso, esposado, y en el suelo, con aplicación de varias descargas de un arma no letal llamada "taser", que son descargas eléctricas, identificado como Javier Ordóñez, que según las noticias era un ingeniero, que estaba próximo a ser abogado y trabajaba como taxista. Dicho cuadro dramático, inmediatamente, llamó la atención de las personas que a través de sus televisores vieron tan indescriptible acto de humillación y violación de todos los derechos que tiene un ser humano. Pero lo grave, para terminar de describir la situación, consiste en que el detenido fue llevado a un CAI,  por la misma policía que lo detuvo y de allí a un centro hospitalario, donde los médicos dijeron que llegó sin los signos vitales, con graves golpes en su cabeza y otras partes del cuerpo, con el desenlace inevitable de su muerte.

Lo primero que se nos ocurre decir, y con suficiente razón, es que los dos agentes se excedieron en su procedimiento, porque es verdad que la fuerza, en muchas ocasiones es necesaria, pero debe ser siempre proporcional y razonable, jamás excederse en su uso. Al respecto, recordamos las expresiones de los pensadores y tratadistas, defensores del Estado de Derecho, que han dicho que el derecho sin la fuerza es la impotencia, pero la fuerza sin el derecho es la barbarie. Es decir, se requiere de un punto de equilibrio, muchas veces hasta imposible de lograrse, por lo inesperado de los acontecimientos, como un ataque al cuerpo armado de un Estado, pero de todas maneras, lo fundamental es procurar por no actuar más allá de las circunstancias de cada momento.

Los anteriores planteamientos nos llevan a unas breves pero bien fundamentadas reflexiones, que tienen que ver con las protestas, como formas de ejercer el derecho fundamental a la libertad de expresión, tan esencial, como parte inherente de la democracia, que tiene entre sus características,  la libre,  plural y diversa manifestación de rechazo, desacuerdo y hasta de solicitud al gobernante para que escuche al pueblo y dialogue con sus organizaciones y pueda llegar a cambiar sus decisiones al demostrársele que son inconvenientes para el interés público.

Sin embargo, y ahí está el meollo del asunto, que es cuando las protestas se tornan violentas y atacan a la policía y a sus cuarteles, a los bancos, a los negocios, taponan las calles, utilizan armas, emplean la gasolina para incendiar, tiran piedras y toda clase de objetos peligros, muchas veces contra los propios manifestantes, que les causan daños, y en muchas ocasiones, hasta la muerte.

A lo antes narrado debemos agregar el papel que tienen que cumplir los medios de comunicación, que se puede resumir en ser defensores de la protesta pacífica y democrática, pero rechazar enfáticamente los actos violentos porque, así sea repetitivo decirlo, y que es una verdad de perogrullo: la violencia siempre genera más violencia. Por eso, tenemos el deber todas las personas de vivir con la diferencia, que es necesaria en una democracia, pero sin violencia contra nadie. Este es un ideal, casi que una utopía. Pero por eso, tenemos que ser conscientes y pasar del ideal y de la proclama,  para convertir esta retórica en realidad. No hay excusas para no hacerlo, y menos para ser indiferentes. Al contrario, como ciudadanos, como periodistas y como medios de comunicación, siempre seremos defensores de las libertades y de los derechos, pero ejerecidos en forma pacífica.