domingo, 12 de junio de 2016


UNA ACCIÓN DE TUTELA Y UN DESACATO CONTRA LA LIBERTAD DE EXRESIÓN

Aunque sabemos que ya los medios de comunicación y, por tanto, los periodistas, no constituyen el clásico cuarto poder, al frente de legislativo, el ejecutivo y el judicial, sino que en las democracias modernas los llaman el primer poder, por la capacidad que se tiene de hacer bien o de hacer mal a la sociedad, que es la titular del derecho a ser siempre muy bien informada del acontecer, tanto local, como regional, nacional e internacional, y en consecuencia, en desarrollo de esta actividad, se puede afectar a quienes originan las noticias, también es cierto que existen remedios para superar las situaciones cuando, por alguna circunstancia, casi siempre de buena fe, se ha cometido un error, el cual se corrige, mediante la rectificación, que reconoce lo sucedido y ofrece disculpa en forma pública.

Asimismo, la Constitución Política, que incorporó en sus textos, los derechos fundamentales, uno de ellos, es, precisamente, el derecho de rectificación, cuyo ejercicio es necesario hacerlo primero, antes de acudir al mecanismo que está previsto para la eficacia de los derechos fundamentales, que es la acción de tutela, en cuyo caso, son los jueces de la república, quienes tienen la potestad de admitirla o rechazarla.

En esta ocasión, nos referimos a la acción de tutela, seguida del incidente de desacato, que los magistrados del Tribunal Superior de Barranquilla, Jorge Eliécer Cabrera Jiménez y Julio Ojito Palma han interpuesto con el director del periódico El Heraldo, Marco Schwartaz Rodacki, por lo que se ordenó un arresto y una multa, decisión que está en revisión del mismo Tribinal Superior de Barranquilla.

Todo este acontecimiento tiene como origen una publicación que hizo el diario en mención, en junio del año pasado, de un comunicado emitido por la Fiscalía General de la Nación, en la cual se daba cuenta de una investigación preliminar abierta con los antes citados magistrados. La fuente, en este caso, era una Institución del Estado, responsable de lo que dijo, por tanto, no había lugar a rectificación porque el contenido de la publicación no correspondía al diario El Heraldo, medio, que con suficiente razón consideró que no había cometido error periodístico alguno, y no rectificó, pero ofreció las páginas del diario a los magistrados para que ellos hicieran los descargos que consideraran pertinentes.

Como los magistrados no quedaron contentos, acudieron a la acción de tutela y exigieron rectificación y el fallo les fue a favor. El diario acató la determinación y ha publicado dos rectificaciones, pero ninguna ha dejado satisfechos a los magistrados.

En un editorial, El Heraldo ha si muy claro en su posición: "Aunque este medio consideró que no había motivos para rectificar, brindó a los funcionarios judiciales el espacio para expresar su opinión; pero luego de tres publicaciones no han quedado satisfechos".

Ahora, se está pendiente de la decisión que se tome sobre el incidente de desacato que tiene prevista una sanción de tres días de arresto y una multa de tres salarios mínimos legales mensuales vigentes, que suman $2,068.365.

Sin embargo, lo más grave y el fondo del asunto consiste en que como ya lo explicó El Heraldo, se limitó a publica la noticia que le dio la Fiscalía General de la Nación, y que a tiempo, se rectificó en esos términos, los magistrados insisten en sus pretensiones, a pesar de tener el espacio para explicar su conducta, situación que, sin la menor duda, es una clara violación al derecho fundamental a la libertad de expresión, que tiene El Heraldo para poder satisfacer el derecho a la información de sus lectores. Ojalá al juez que le corresponda resolver el incidente de desacato, lo haga a favor del medio de comunicación. Esa es la esperanza y el fundamento de quienes defendemos con argumentos los derechos de la sociedad para que los medios la informen de manera veraz e imparcial.



lunes, 30 de mayo de 2016



¡NO MÁS ATENTADOS CONTRA LOS PERIODISTAS!


Terminamos una semana, sumamente tensionada, por el secuestro y la posterior liberación de los periodistas SALUD HERNÁNDEZ, DIEGO D´PABLOS y CARLOS MELO. Frente a este hecho, que puede tener muchos calificativos de repudio, ¿qué más podemos decir? Nosotros solamente contamos con la palabra para el trabajo y con la misma, le hacemos frente también a los obstáculos y expresamos nuestras protestas, que por más cargadas de energía y contenido, hasta esa frontera llegamos. ¿Qué tiene que seguir? Diríamos que la respuesta puede ser muy amplia, empezando por quienes cometen estos atropellos, que no tienen razones para explicar y justificar un delito de lesa humanidad. Luego están las autoridades, pero uno entiende, que no están en capacidad de garantizar, en forma efectiva a cada periodista, que lo protegen en cualquier circunstancia profesional.

Todo lo anterior, nos lleva, una vez más a reflexionar, pero específicamente, frente al grupo insurgente Ejército de Liberación Nacional, que en los últimos días, ha tenido conversaciones con el gobierno, orientadas a dialogar sobre la paz, tan anhelada y también tan esquiva, pero tan necesaria, sobre todo, en la época actual, que reclama, otras formas de lucha política, aunque tampoco desconocemos que son muchos y variados los problemas sociales que no han tenido un tratamiento y menos fórmulas adecuadas de solución. Se han ido acumulando con secuelas siempre más graves. Sigue y talvez seguirán represados por muchos años.

Sin embargo, también debemos ser optimistas, a pesar de estos lamentables hechos y ser tercos en que no podemos bajar la guardia si queremos que poco a poco, se vaya allanando el camino más propicio para superar los muchos problemas que vivimos todos los días.

Por eso, desde el ejercicio del periodismo, debemos, no solo informar del acontecer, sino insistir en que cada colombiano, empezando por sus propios actos, aporte lo que esté a su alcance, de manera que hablemos el lenguaje de la no violencia, el lenguaje del respeto por el derecho ajeno, y mantener el espíritu de solidaridad para colaborar cuando se requiera del apoyo para superar dificultades de comunidades que deben afrontar momentos difíciles, como cuando ocurre un desastre en un barrio o en un municipio. En fin, que cada uno sea un gestor y practicante de la pedagogía del convivir con la diferencia pero sin violencia.

Seguramente, nos podrán decir que pecamos de ingenuos, de exageradamente optimistas, pero si no es ese el camino, cuál podría ser el que debemos escoger para que cada uno entregue lo que está a su alcance. Pensamos que únicamente, con el compromiso de individual, que vaya sumando otros, los resultados llegarán todos los días. Y seguramente, el mañana será de otras condiciones de vida, porque los colombianos, todos, sin excepción alguna, tenemos derecho a vivir en paz.  
  


   

domingo, 15 de mayo de 2016


DOS PERIODISTAS MAESTROS

Como estamos celebrando el Día del Maestro, debemos hacer especial énfasis en quienes, como maestros, lo fueron en el campo del periodismo y de las comunicaciones. En esta oportunidad, el homenaje, es además, póstumo. Se trata de don ALFONSO LOPERA LOPERA y HUMBERTO LÓPEZ LÓPEZ. Ambos fueron maestros de los estudiantes en la Universidad de Antioquia.

Don Alfonso dictaba las materias sobre Introducción a las Ciencias de la Comunicación, cuando se iniciaba la carrera; Técnicas de Impresión, cuando se iba como en la mitad de los estudios; y Ética Periodística, cuando se estaba terminando el programa. Sobre la primera, nos anticipaba la trascendencia de la profesión escogida, la manera de conseguir el material para informar, la buena redacción para que nos entendieran lo que decíamos, las distintas fuentes y la forma de acercarnos a ellas, la manera de investigar porque era muy importante saber preguntar y sobre qué asunto. En fin, siempre era su preocupación porque el estudiante alcanzara una visión y comprensión completas del vasto campo del periodismo y de las comunicaciones, para cuya tarea, cada día llegaban equipos que habrían de mejorar el trabajo, sobre todo, por la rapidez para enviar y recibir mensajes.   

En la materia Técnicas de Impresión, en ese entonces, aún se utilizaba el tipómetro para medir espacios. Hoy, todo es electrónico. Se aprendía a hacer el machote o boceto, que hoy es también electrónico, y a distribuir el material, de acuerdo con su importancia, y siempre, para aprovechar al máximo el interés visual, para que no se pasaran contenidos sin que se leyeran. 

Terminaba con la materia Ética Periodística, de la cual publicó su texto de estudio, con sus reflexiones sobre el quehacer profesional. Destacaba temas como el sigilo profesional, que implica un gran respeto por las fuentes. El trato adecuado a las personas con quienes se conversa, cuando es necesario interrogarlos para la tarea investigativa. La búsqueda de la verdad y saber cómo se entiende ésta, sin afectar los derechos de las personas sobre las cuales se informa, sea como actores de la noticia, en forma positiva, o como víctimas de los delincuentes. 

Y el profesor Humberto López López, con la materia sobre Relaciones Públicas, enseñaba la forma de manejar adecuadamente los vínculos que se establecen entre las instituciones y el público, porque de ese tratamiento, dependerán los efectos que surjan cuando se dan a conocer las noticias que provienen de dichas entidades. En la actualidad, de su materia, que ha crecido en contenido y vigencia en el mundo entero, existen programas de posgrado. No podemos negar que en todas partes, las relaciones públicas, incluso en el sector público, demandan de personal cada vez más competente, y las enseñas del profesor López fueron las bases sobre las cuales los programas de especialización se han apoyado para responder a las necesidades crecientes de nuestro medio.  

Han pasado muchos años desde cuando tuvimos el privilegio de ser sus alumnos. Sin embargo, los recuerdos y las enseñanzas aún las mantenemos frescas porque fueron, sobre todo, recomendaciones para toda la vida. Para ser, más allá que profesionales, personas honradas y leales al trabajo. Con conciencia de la tarea que debemos cumplir. A entender lo que pasa en cada momento y en cada lugar. A ser sensibles. Por ello, jamás los olvidaremos y siempre estaremos agradecidos. La gratitud es un sentimiento de quienes reconocemos el aporte de las personas que, como nuestros maestros, nos forjaron para toda la vida. 



domingo, 1 de mayo de 2016



¿CENSURA JURÍDICA, IGNORANCIA DE LOS JUECES O ABUSO DE PODER?


Este es un tema que deberíamos analizar con especial profundidad y con una amplia participación, tanto de periodistas como de abogados, y de muchas personas más. Porque en diversas ocasiones, sobre todo, cuando nos hallamos ante procedimientos o decisiones de los jueces que tienen relación con el trabajo periodístico, en algunas ocasiones se habla, insistentemente, de censura jurídica, que sería otra forma de obstaculizar el trabajo profesional. En esta ocasión, nos vamos a referir al sigilo profesional, que la Constitución Política, en su artículo 74, establece como inviolable.

Lo anterior significa que ninguna autoridad, en especial, la judicial, puede desconocer este mandato vinculante y violarlo, cuando se encuentra frente a una situación que el funcionario considere que exigiendo la respuesta que requiere, tiene éxito en la investigación que realiza, a pesar de que debe saber que su conducta quebranta tal garantía constitucional.

En concreto, nos queremos referir a un juez que en la ciudad de Bogotá, investiga el posible delito de injuria que pudo cometer un periodista que publicó una información, producto de su investigación autorizada y financiada por el medio de comunicación al cual se hallaba vinculado laboralmente el profesional. El medio de comunicación, ante el requerimiento del fiscal, para que lo enterara del autor del informe, desconociendo principios tan caros para el ejercicio profesional, como la lealtad, sin sopesar la respuesta, en forma inmediata dijo el nombre. El fiscal, sin siquiera cumplir el requisito previo de procedibilidad, es decir, sin agotar la audiencia de conciliación, de una vez, imputó cargos al periodista, con el agravante de que excluyó del proceso a la empresa periodística, la empleadora del periodista y contra la cual fue la denuncia.

Por fortuna el medio de comunicación rectificó y aunque la misma no le gustó a la parte afectada ni al fiscal de turno, que no explicó las razones, no fue posible que se aceptara la preclusión del proceso, en favor del periodista acusado.

Sin embargo, como nuestro sistema judicial no prevé que sea el mismo funcionario que inició el proceso, el que continúe con el mismo, se presentó el cambio de fiscal y la nueva, le dio un giro sustancial al proceso y en la audiencia siguiente, pidió la preclusión a favor del periodista imputado, pero solicitó que continuara la actuación con el director del respectivo medio de comunicación, ya que en el texto de la rectificación, el director asume toda la responsabilidad, como debe ser, y afirma que el periodista no fue el autor del materia que originó el proceso, ya que dichos textos fueron incorporados en el proceso de edición.

El juez de conocimiento, es decir, al que le correspondía resolver las peticiones de la fiscal, se negó a acoger las mismas, con el argumento de que si se aceptaba la preclusión para el periodista imputado, podría ser imposible conocer el nombre de los otros periodistas que habrían modificado el texto del mensaje que dio lugar a la rectificación, a pesar de que el director del medio anunció que asumía toda la responsabilidad.

En este caso, sí es evidente que el juez, intenta violar el sigilo profesional, porque quiere que sea el director del medio de comunicación, el que diga quiénes son los autores del texto, a pesar de que existen normas claras, para proteger el sigilo profesional, y para que, como en esta oportunidad, sea el director del medio, quien asuma toda la responsabilidad jurídica por actos de terceras personas que están a su servicio.

Situaciones como la anterior, son las que debemos denunciar ante los demás colegas y la sociedad en general, para evitar que se ejecuten atropellos de esta naturaleza que hacen más daño a la profesión, que provecho a la administración de justicia.

domingo, 24 de abril de 2016


NUESTRO IDIOMA SIEMPRE HABRÁ QUE ESTUDIARLO Y HABLARLO BIEN

Con motivo del día del idioma, lo mismo que del Bibliotecólogo, persona encargada del cuidado, no solo de las bibliotecas sino de todos los nuevos y cada vez más sofisticados sistemas de conservación de mensajes, su celebración siempre deberá tener como punto de referencia, la necesidad del buen uso del idioma, que es nuestro medio de trabajo, para hablarlo y escribirlo bien, de manera que no solamente se honre su esencia sino que se enseñe acerca de su acertada utilización.
  
Esta corta reflexión, que debería ampliarse a través de conferencias y recomendaciones, es tan importante porque nos hallamos ante un mundo que quizá por la influencia de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, existen tendencias a simplificar las palabras o recortarlas o mezclarlas con otras, cuyo resultado constituye un uso inadecuado del idioma, que como acabamos de decir, siempre deberá ser el más puro.

En el caso específico de los medios de comunicación, especialmente, de los escritos, en cuando más urgente y necesario es este llamado de atención, porque en ellos, se reproducen los textos y cuando están mal escritos, en lugar de llevar un mensaje positivo, hacen todo lo negativo, pues, causan más daño al lector, al investigador y a toda persona que se detenga en su lectura.

Ligado a lo anterior, también es fundamental, la consulta permanente a las fuentes autorizadas del idioma para aclarar cualquier duda, como es el portal de la academia de la lengua y los que tienen agencias de noticias e instituciones que velan por la pureza del idioma. Es una tarea que sigue pendiente y debería ser una actividad cotidiana. Lo mismo que la adquisición de buenos libros, tanto en la feria del libro de Bogotá, que está próxima a terminarse, como las lecturas constantes de buenos autores, porque así adquiriremos más conocimiento y enriqueceremos los que tenemos.

Precisamente, en esta materia, con motivo de los 400 años de la muerte de los símbolos del idioma: William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra, es otra ocasión para leer y releer sus obras que siguen siendo clásicas, no solo para el buen manejo del idioma, sino por la inspiración que nos proporcionan.

Por tanto, que esta semana, sea la oportunidad para insistir, tanto en el buen manejo de nuestro idioma, como en su estudio y en las buenas lecturas, como tareas cotidianas que jamás deberemos abandonar, sobre todo, los periodistas que trabajamos con a palabra todos los días.

domingo, 17 de abril de 2016

La feria del libro 2016

Empieza el lunes 18 de abril, la feria internacional del libro en Bogotá. Es un acontecimiento que tiene especial importancia y trascendencia para el vasto campo de las comunicaciones, por varias razones, entre ellas, porque podemos escuchar a los conferencistas que hablarán sobre temas de actualidad en diversos aspectos de la vida, tanto de nuestro medio como del mundo. Igualmente, porque es la oportunidad para la adquisición de libros que a todos nos interesan.

En relación con nuestro país, algunos asuntos que harán parte de esta feria, son sin la menor duda, el alusivo al proceso de paz, sobre todo, por las grandes expectativas que tenemos todos los colombianos, ya que estamos ante una próxima decisión que va a tener grandes repercusiones en el futuro inmediato, en el mediano y en el largo plazo. Por tanto, debemos hacer mucho énfasis en conocer los muchos y distintos puntos de vista que se han de dar a conocer, que dependerán de las plurales y diversas concepciones que se tienen sobre el proceso de paz,  ya que tales exposiciones permitirán que haya bastante ilustración sobre un conjuntos de interrogantes, inquietudes, dudas, preocupaciones, y en general, acerca de qué pasará en todo el territorio colombiano, después de firmados los acuerdos de paz, esencialmente, en cuanto a la convivencia sin violencia, empezando por el campo, por los pequeños municipios, por las carreteras, por las ciudades y por las instituciones del Estado, como las universidades.

De allí, la convocatoria a los medios de comunicación, para que informen sobre el contenido de estas conferencias y las complementan con la investigación que deben hacer para que los asistentes se pronuncien alrededor de las mismas. De manera que en todos los rincones de Colombia, podamos enterarnos de lo que sucede en esta materia, durante los días de la feria.

Igualmente, es la ocasión para referirse a las noticias más recientes y que son de interés colectivo, entre ellas, la terna que enviará el presidente de la república a la Corte Suprema de Justicia, para la escogencia del nuevo fiscal general de la nación. Sabemos que este alto empleado del Estado tiene bastante conexidad con el trabajo de los periodistas y con los mensajes que difunden los medios de comunicación, especialmente, en cuanto al ejercicio del derecho fundamental a la información y su posible violación por autoridades, o por la comisión de delitos frente a otros derechos fundamentales de los ciudadanos, empezando por los derechos a la personalidad, los más vulnerados, como el derecho al buen nombre, que genera procesos por los delitos de injuria y de calumnia.

En síntesis, estamos ante la feria del libro en Bogotá, de la cual, cada uno de nosotros, en cuanto más pueda y oportunidades tenga, se beneficie de la misma, porque son varias y diferentes las ocasiones que se tienen a la mano. Por tanto, estamos todos invitados a participar activamente. Y desde luego, contemos con los medios de comunicación, que nos cuenten qué pasa cada día.

domingo, 3 de abril de 2016



LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN TAMBIÉN TIENE LÍMITES EN FACEBOOK

Dentro del amplio campo de los debates relacionados con el ejercicio los derechos fundamentales y su choque o colisión entre los mismos, en especial, entre aquellos que hacen parte de los llamados derechos de la personalidad, entre los que podemos citar: el buen nombre, la intimidad, la privacidad, las comunicaciones personales, la figura o el retrato o la propia imagen, el libre desarrollo de la personalidad, el honor, la honra y los datos personales,  tenemos una sentencia de la Corte Constitucional que nos recuerda que la libertad de expresión también tiene sus límites en el vasto espacio de Facebook. Se trata de la Sentencia de Tutela 050 de 2016, por cual se protegieron los derechos fundamentales de la peticionaria. En concreta se trata de la acción de tutela que presentó la señora “Lucía contra Esther, con el objeto de que le fueran protegidos sus derechos fundamentales a la dignidad humana, al buen nombre y a la intimidad, los cuales estima vulnerados por haber publicado la demandada en la red social Facebook afirmaciones relacionadas con la ausencia de pago de la obligación dineraria que había contraído con esta última”.  
Los hechos, se resumen en los siguientes:

“1. Aproximadamente hace 3 años, Lucía solicitó un préstamo a Esther por un valor de 3 millones de pesos, el cual, a la fecha de presentación de la tutela, no había sido pagado.

2 2.  El 12 de diciembre de 2014, la demandada resolvió publicar en el muro de su perfil de la red social Facebook, junto con una foto de la accionante, lo siguiente: “Hace más de tres años a (Lucía) le preste (sic) una plata. Hasta el momento no se digna por pagármela (sic), me borra mensajes, no me contesta el celular, me evita a cada momento. Me vi en la obligación de ponerla en este medio para que así sea un poco más delicada y me pague. Que sepa que yo le preste (sic) la plata, no se la regale…”

33.  Sostiene el apoderado de la demandante que el día siguiente se comunicó por vía telefónica con Esther para solicitar el retiro de la publicación, argumentando que con dicho actuar se atentaba contra la honra y el buen nombre de la accionante, sumado a que contaba con otros medios idóneos para hacer efectivo el cumplimiento de la obligación.

44.  No obstante, afirma que la demandada desatendió la solicitud y hasta la fecha de presentación de la tutela, 26 de diciembre de 2014, insistía en mantener la publicación a la cual tienen acceso sus amigos, familiares y conocidos”.

 Dentro de los argumentos de la Corte Constitucional para la protección de los derechos fundamentales invocados, dijo: “De lo anterior se colige que si bien redes sociales como Facebook implican un mayor riesgo de vulnerabilidad de derechos fundamentales al buen nombre, a la intimidad y a la imagen, no quiere decir que el uso de dichas plataformas implique una cesión de tales garantías y, en consecuencia, la libre y arbitraria utilización de los datos, ya sea videos, fotos y estados, entre otras, ni tampoco la publicación de cualquier tipo de mensaje, dado que, como se ha venido reiterando, la protección y límites de la libertad de expresión por medios de alto impacto también aplican a medios virtuales”.

Estamos, pues, ante el fenómeno que se conoce como choque, colisión o conflicto entre derechos fundamentales, para lo cual es necesario hacer un juicio de debida ponderación para determinar cuál derecho tiene prelación sobre el otro. Por eso, para resolver, la reflexión esencial consiste en que: “Sin embargo, como se estableció en la parte motiva de esta sentencia, este tipo de presunción admite ser desvirtuada cuando se evidencie que en el caso concreto el otro derecho en juego cobra mayor peso. Bajo esa misma línea, la jurisprudencia de esta Corte, al igual que pronunciamientos internacionales al respecto, han sostenido que la libertad de expresión no es un derecho que carece de límites, pues, como se observó, las frases injuriosas, que denoten falta de decoro, vejaciones, insultos, expresiones desproporcionadas y humillantes que evidencien una intención dañina y ofensiva, no con un fin legítimo, sino por el contrario difamatorio, parcial, erróneo, entre otros, no son cubiertas por la protección establecida en el artículo 20 de la Constitución. Por lo tanto dicho conflicto resulta inexistente y, en estos términos, se descarta la necesidad de realizar un test de proporcionalidad, en el cual se utilice la ponderación para resolver este caso, pues no se presenta pugna legítima entre el derecho a la libertad de expresión y los alegados por la demandante.

Cabe reiterar entonces que la protección y los límites antes señalados también son aplicables a internet y a las redes sociales, en este caso Facebook, y recordar que el hecho de que la actora sea usuaria de dicha plataforma hace que sus derechos fundamentales a la intimidad, al buen nombre, a la imagen y a la honra, se encuentren en mayor riesgo de ser vulnerados”.

Esta sentencia, que enriquece la jurisprudencia en tan importante campo, nos permite pensar que, en un régimen democrático, una de cuyas características son las garantías para todos, el derecho fundamental a la libertad de expresión, siempre tiene que ser respetuoso de los derechos ajenos y, sobre todo, tener en cuenta que por los distintos medios o instrumentos adecuados para la difusión de los mensajes, siempre tienen que darse a conocer contenidos que, aunque sean de opinión o de juicios de valor, nunca podrán ser injuriosos, calumniosos o que vayan en contra de la dignidad de cualquier ser humano.