martes, 9 de junio de 2015



¿AMENAZA DE CENSURA EN LA FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN?

 

Con una nueva sorpresa conocimos la cita que le hizo el señor Fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, a la abogada y periodista, María Isabel Rueda, para que explicara el contenido de la entrevista que sostuvo y publicó en el periódico El Tiempo, con el también periodista Francisco Santos, ahora candidato a la Alcaldía de Bogotá. Aún no entendemos las razones para este proceder, sobre todo, si nos atenemos a las funciones esenciales de la Fiscalía General de la Nación, que se centran en la investigación de la comisión de delitos y en acusar ante los jueces a los posibles autores de tales conductas, si en esta oportunidad, al aplicar dichas funciones, se podía establecer que existía o había la más mínima sospecha de que aquella entrevista contenía elementos constitutivos de delitos. No otra podría ser la justificación a primera vista.

Sin embargo, en nuestra modesta apreciación, nos apartamos en forma absoluta de esta conducta, porque aunque es posible que por empleo de los medios de comunicación se puedan cometer delitos, en esta ocasión, no encontramos la más mínima sospecha de que haya ocurrido un comportamiento delictivo. Más bien podría configurarse un abuso del poder que, en tal caso, sí merece ser rechazado por todos los periodistas de Colombia.

Por tanto, es la ocasión propicia para una corta reflexión sobre el papel tan trascendental de los medios de comunicación en una sociedad, como la nuestra, que se siente satisfecha de ser democrática y deliberante, y sobre todo, del cuidado de los mismos, en el tratamiento de los distintos mensajes que se difunden para no incurrir en faltas, que por la gravedad lleguen a merecer ser investigadas y castigadas. Si eventualmente ocurrieran, también sería la oportunidad para un aprendizaje que a todos nos interesa.

Nos corresponde entonces, llamar la atención de todas las autoridades, en especial, en esta ocasión, al señor Fiscal General de la Nación, para ser muy cuidados cuando deban actuar ante los periodistas por el ejercicio de la profesión, porque, como ya dijimos, no estamos exentos de violar las leyes de carácter penal, pero tampoco es lo más adecuado convocar, muchas veces en forma pública, para que determinado periodista concurra a un despacho oficial a explicar su comportamiento, si éste, que debe contar con suficientes garantías, se siente amenazado y, sobre todo, porque su nombre y su reputación se han puesto en duda y discusión, circunstancias que afectarán tal vez exageradamente la trayectoria de un periodista que se ha dedicado a servir a sus sociedad y nunca ha tenido la intención de traicionarla con su trabajo.

Por consiguiente, rechazamos estas conductas, como la del señor Fiscal General de la Nación que causan más daño que provecho a una dependencia tan importante en la organización de un Estado de Derecho, como lo proclama nuestra Carta Magna.

 

 

 

sábado, 9 de mayo de 2015




¿CENSURA EN MARINILLA?


Sin más comentarios, porque no son necesarios, transcribimos la carta que nos envió el director del periódico El Marinillo, colega José Joaquín Duque Gómez, director del periódico El Marinillo.


Marinilla, Antioquia,  5 de Mayo de 2015
Doctor
RODRIGO ANTONIO ZULUAGA MEJÍA
Presidente Ejecutivo
Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño
Rionegro,  Antioquia

Atento saludo.
Para el  día jueves 16 de abril del presente año,  varios empresarios de la región fuimos  invitados  por la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño  a un evento de sensibilización sobre necesidades de capacitación, evento que se realizó en su sede.  Unos 10 minutos antes de la hora fijada para iniciar el evento y estando en el  respectivo salón de capacitaciones, entregué a quienes allí se encontraban -unas 15 personas-  la Edición N° 44 del Periódico El Marinillo. Con gran sorpresa y sin que se me diera razón o explicación alguna, un empleado de la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño me solicitó que procediera a recoger los ejemplares que había entregado a los presentes en el salón.  Ante tal solicitud, opté por retirarme, obviamente sin proceder a tan injustificada solicitud.

 Es realmente inconcebible y reprochable que una entidad que en su Misión reza "impulsar el desarrollo de la región”, que igualmente edita y distribuye un periódico  como “un espacio propicio para la difusión del acontecer de cada uno de los municipios y de las instituciones que jalonan el  desarrollo comercial, empresarial, económico y cultural de la región”,  restrinja  la distribución  entre un grupo de empresarios y comerciantes que asistían al evento en mención y, peor aún, solicite –sin mediar razón o explicación alguna- recoger los ejemplares entregados de un medio que igualmente  trabaja por el desarrollo de nuestra región.
El periódico El Marinillo es una publicación de carácter regional que ha logrado ya varios reconocimientos tales como: Ganador del Premio Orlando López –modalidad prensa- del Laboratorio de Paz del Oriente Antioqueño en el año 2009;  y el Premio a la Excelencia Periodística como Mejor Medio de Comunicación Alternativo del Departamento –Categoría Prensa-  otorgado por el Círculo de Periodistas y Comunicadores Sociales de Antioquia en el año 2014, entre otros.

Son muchas y comprobables las ocasiones en que para eventos de diferente índole que se realizan en el Oriente Antioqueño u otros lugares, instituciones universitarias, entidades, municipios y otros, nos solicitan ejemplares del Periódico El Marinillo para distribuir entre los asistentes,  hecho totalmente opuesto a lo sucedido con la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño.  Creemos que contrario a lo descrito en el primer párrafo de esta comunicación, la Cámara debería respaldar y apoyar los productos, bienes y servicios que empresas, comerciantes o entidades generan en la región.

Para concluir, vale la pena traer  a colación lo que señala Javier Darío Restrepo, Premio a la Excelencia periodística de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo y profesor de ética:

“La información es un servicio y pertenece a la vez al orden de la inteligencia y al de la comunicación que puede llegar a ser comunión. La libertad de prensa está al servicio del derecho a la información que, a su vez, es un instrumento que permite la  libertad de la sociedad y de las personas. La libertad de prensa no es un privilegio ni un recurso de poder. Es una defensa indispensable del que busca la verdad que la prensa debe y sirve a la sociedad; la sociedad la reclama porque sin ella es imposible vivir en democracia; es un instrumento indispensable que cuando desaparece deja sin apoyo el debate, y sin él no hay examen de los actos del gobernante, y al faltar ese examen aparecen la verdad única e impuesta, la imposición ideológica, el predominio del capricho y la muerte de la inteligencia y de la dignidad”.

Atentamente,
José Joaquín Duque Gómez

C.C. 70’064.688

Director Periódico El Marinillo

sábado, 11 de abril de 2015

ANTE LA CRISIS JUDICIAL, QUE HABLE EL PRIMER PODER

En estos días, cuyas noticias nacionales giran en torno al proceso que está en marcha contra el magistrado de la Corte Constitucional, Jorge Pretelt y, especialmente, porque cada día aumenta la información sobre su conducta y la de personas muy cercanas a él, tenemos que reconocer el gran papel que están cumpliendo los medios de comunicación en la valiosa tarea de investigar y documentar para conocer más acerca de esta grave situación. Pero el asunto, infortunadamente, se extiende, podría decirse a toda la rama judicial y en muchos aspectos, porque donde no haya quejas por los comportamientos que altos funcionarios que comprometen la seriedad de la noble tarea asignada, existen y se acumulan otros problemas de distinto orden, entre ellos, el cúmulo de procesos que esperan el turno para avanzar en un camino lento y hasta incierto para llegar a su fin, mediante un fallo o, archivados, por muchos años . Lo mismo que el personal insuficiente para atender el creciente número de procesos y la carencia de otros recursos físicos y económicos para que el deber de la justicia, cumpla a plenitud su cometido. Porque carecemos de una planeación que oriente la dinámica de toda la rama judicial, tanto burocrática como de recursos, especialmente financieros, para que crezca a la par de las necesidades.  

No tenemos la menor duda de que si carecemos del aparato judicial competente, la sociedad vivirá en medio de una crisis que cada día se profundiza más y, sobre todo, sin vislumbrar la salida que todos esperamos. Por eso, este es un momento más para que periodistas y medios de comunicación, unidos, ya no como el clásico cuarto poder, sino el primero, para que  trabajemos sin desmayar y con el apoyo de otras instituciones y personas naturales, en un vasta y permanente campaña que se dirija a proponer salidas a la crisis, que ya ni calificativos tenemos para denominarla, con la seguridad de que poco a poco, se irá despejando el camino oscuro que estamos padeciendo.

Y a propósito de este comentario, no podemos dejar de reconocer la trayectoria y el aporte invaluable que nos deja el doctor Carlos Gaviria Díaz, no solo como abogado, profesor, magistrado, político, sino y sobre todo, como ciudadano ejemplar. Personas de la talla suya, son las que necesitamos para vincularlas a la campaña que proponemos, porque formando un equipo de trabajo, dirigidos en forma ordenada y temática, estamos convencidos de encontrar punto de acuerdo para sumar esfuerzos, cuyos resultados se apreciarán en poco tiempo. Además, porque las épocas de crisis, también son necesarias para reflexionar, discutir, proponer y encontrar alternativas.

Por tanto, ¡manos a la obra!, porque no podemos seguir indiferentes ante una realidad que a todos los conmueve para expresarnos con toda la libertad y creatividad que tenemos. 
 
 
 

miércoles, 11 de marzo de 2015



EL HUMOR COMO EJERCICIO DEL DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Un tema sobre el cual valdría la pena detenernos un poco para reflexionar, con la participación de varias personas, es el relativo al humor, entendido como una manifestación del derecho a la libertad de expresión. Con toda certeza que los mensajes y las caricaturas que se originen en el humor son tan amplios y tan ricos que cada día habrá mucho de qué reírnos, burlarnos, entretenernos, hacer chistes, ser mordaz, remedar a los hombres públicos y recrear el diario vivir.  

Precisamente, este domingo 8 de marzo de 2015, el conocido periodista Daniel Samper Pizano publicó en el periódico El Tiempo, en la sección debes leer, una conferencia que lleva por título: En defensa del humor. Transcribimos parte de la misma, que nos servirá para agregar nuestros comentarios.

“El atentado que sufrió el semanario satírico francés Charlie Hebdo el pasado 7 de enero, en el que murieron once personas –entre ellas varios periodistas-, ha puesto sobre el tapete, de la manera más dolorosa, el debate sobre los límites del humor”.

“(…). La reacción social del primer momento fue instantánea: condena de la masacre, solidaridad con las víctimas, defensa de la libertad de expresión como uno de los valores no negociables de una democracia”.

“(…). Sin embargo, no tardó mucho en salir a flote una actitud que, aunque no condenaba la matanza, se preguntaba más o menos, si los humoristas del semanario no se habían ganado a pulso el ataque por pisar los terrenos de los grupos religiosos extremistas”.

Por varias razones, Daniel Samper Pizano defiende el humor. Las podemos resumir, así: “Porque es una forma de expresión que pone armas notables en manos de los débiles.  (…).  Porque es el aceite que permite el rodaje armónico de muchas relaciones, hace más fáciles los caminos y más ambles los entornos. (…). Porque es el más eficaz remedio contra la soberbia, la solemnidad y el fanatismo. (…). Constituye adecuado mecanismo de apoyo y desahogo sicológico”.

Lo que podemos agregar es poco, pero consideramos que un sistema político que impida la libre expresión del humor, lo que hace es causarle un daño irreparable a la sociedad, porque no permite que mensajes creativos, que ponen a pensar a los demás, generalmente inspirados en la vida diaria, sobre todo, de acontecimientos que tienen trascendencia en la comunidad, porque se relacionan con las actuaciones de las autoridades, con las noticias de distintos contenidos, con las acciones y proyectos de entidades privadas, con la prestación de servicios públicos y muchas otras vivencias, sean conocidos por los asociados, que, teóricamente, tienen ese derecho, proclamado en distintas normas jurídicas, empezando por la Constitución Política.

Por lo anterior, proponemos un debate y que sea amplio, en el cual intervengan voces plurales y diversas, empezando por la academia, las organizaciones de distintas profesiones, los movimientos políticos y sociales, las autoridades, los escritores, los periodistas, los columnistas y, en fin, que sea un escenario donde estemos incluidos todos, para reivindicar el derecho a la libertad de expresión y la manera de hacerse realidad y eficaz, que es a través de la libre difusión de los distintos mensajes que constituyen lo que hoy conocemos como el derecho fundamental a la información.

domingo, 8 de febrero de 2015

 
LA CELEBRACIÓN CLÁSICA, QUE NO LEGAL DEL DÍA DEL PERIODISTA

Este 9 de febrero, siguiendo la fecha clásica del periodista colombiano, establecida en dicha fecha por la Ley 51 de 1975, declarada inexequible por la Corte Constitucional, a la luz de la Carta Magna de 1991, habrá distintos programas, ceremonias, homenajes, discursos, almuerzos, cenas y otros actos especiales para recordar al llamado "padre del periodismo colombiano", el cubano y bibliotecólogo Manuel del Socorro Rodríguez. Aprovechamos la ocasión para aclarar que el nuevo día clásico, que es para el periodista y el comunicador, lo fijó la Ley 1016 de 2006, para el 4 de agosto de cada año, como un homenaje al otro padre, reconocido y homenajeado como "el precursor de la independencia", Antonio Nariño, uno de cuyos grandes aportes fue la traducción y publicación del valioso documento de la revolución francesa: "Los Derechos del Hombre y del Ciudadano".
 
Aparte de las celebraciones, un aspecto que deberíamos destacar y poner en práctica consiste en promover actividades académicas para reflexionar sobre diversos aspectos y relaciones entre el periodismo y otros asuntos también bastante importantes para la vida cotidiana, no sólo de Colombia, sino del mundo entero. Por ejemplo, temas como el periodismo y la democracia, el periodismo y la ley, el periodismo y la administración de justicia, el periodismo y los derechos fundamentales y dentro de ellos, destacar los que más conexidad tienen con la vida del periodista, entre ellos, los derechos de la personalidad, -como son: el libre desarrollo de la personalidad, la privacidad, la intimidad, el habeas data, la propia imagen y las comunicaciones personas-, el periodismo y la libertad de cultos, el periodismo y la libertad de conciencia, el periodismo y la libertad de expresión, el periodismo y el derecho de petición y el periodismo y la acción de tutela. Y podríamos seguir insinuando más temas.
 
Porque debemos pasar de la retórica, de la solemnidad de las celebraciones y de los momentos pasajeros de emotividad a la acción más regular y que tenga mayor trascendencia y que cada vez se cumpla la nueva expresión de que el periodismo y, obviamente, quienes lo ejercen, constituyen el primer poder, porque el cuarto puesto que tenía ya está muy superado por las realidades cambiantes y transformadoras del mundo entero.
 
 Y desde luego que quienes asumimos el papel de periodistas, tenemos, dentro de ese ámbito académico, el deber de propiciar el debate permanente y organizado, para aportar mucho, más de lo que esperaría una sociedad y para que esa suma de ideas, origine también grandes cambios en nuestro medio. Claro que ese flujo de mensajes, debe tener, asimismo, claridad de qué se discute y cómo termina el diálogo, para que sus resultados sean, igualmente, una propuesta o un proyecto que, puesto en marcha, arroje resultados positivos. En resumen: abrir espacios para hablar, para convocar a la participación y terminar con iniciativas que se orienten hacia el bien. Tal conducta es la mejor manera de celebrar el día clásico y cumplir los deberes frente a la sociedad.
 

 

domingo, 18 de enero de 2015



EL SALUDO DE AÑO NUEVO Y LOS COMPROMISOS PARA EL 2015


No es solamente por cumplir una norma de cortesía, presentar el saludo de año nuevo y desear a todos nuestros lectores, amigos y colegas, un año muy positivo y esperanzador, con la idea de que todos podamos realizar nuestros proyectos de vida y obtener, ojalá, más allá de los propósitos que nos tracemos, resultados mayores a los presupuestados. Pero debemos partir siempre de la planeación de las acciones que pretendamos llevar a cabo, porque tener un derrotero, con suficiente anticipación, nos permitirá trabajar en forma ordenada y, sobre todo, tener una meta hacia la cual dirigirnos con seguridad.

Este año, en todos los campos del quehacer, habrá multitud de noticias. Para nosotros, serán muchos los acontecimientos que se constituirán en noticias y éstas han de generar otros mensajes que, con toda certeza, enriquecerán la explicación y los efectos de tales hechos. Y, específicamente, en Colombia, tenemos grandes expectativas noticiosas por el desarrollo del proceso de paz, sobre el cual, también sabemos que habrá mucha información y ésta, tendrá consecuencias, según las palabras que se empleen para hacer la difusión y escribir los comentarios.
 
Por tanto, estaremos atentos y comprometidos, desde nuestro espacio, para participar con nuestra posición y juicios de valor, en torno a un hecho que será el epicentro de la atención de los colombianos y de muchas personas e institucionales internacionales. Y es también la oportunidad para llamar y exhortar para tener actuaciones serias y bien meditadas en cada momento noticioso y evitar que sean las palabras mal empleadas o de difícil o ambigua interpretación, las que provoquen discrepancias y discusiones que pueden llegar a extremos no deseados.

Igualmente, en los campos administrativos y judiciales, que tanta relación tienen con la misión de periodistas y medios de comunicación, es nuestro deber estar pendientes para informar, comentar y sugerir. Los compromisos, frente a quienes esperaran de nosotros, los aportes que tanto se requieren en la sociedad, deben cumplirse honrada y eficazmente. Es, entonces, la ocasión propicia para renovar el contrato social y desarrollarlo como el deber ser de cada día. ¡Felicidades!  
 

jueves, 11 de diciembre de 2014




 

LA VIGENCIA PERMANENTE DE LOS DERECHOS HUMANOS Y LA NECESIDAD DE SU DIFUSIÓN PARA PRACTICARLOS

 

El pasado diez de diciembre, celebramos, una vez más, el día internacional de los derechos humanos. Estamos ante un asunto que debería recordarse en forma permanente, en especial, desde los medios de comunicación, por ser una misión esencial de éstos, para propiciar su difusión pedagógica, de manera que se despierta la conciencia de todas las personas, para que poco a poco, el significado trascendental de ellos, haga parte de la vida cotidiana. Porque al conocerlos, practicarlos y respetarlos, tales comportamientos tendrán efectos muy positivos en toda la sociedad y van constituyendo y construyendo una cultura ciudadana y política que cambiará la convivencia, la coexistencia y la forma de ver, afrontar y resolver los problemas que son inherentes e inevitables y muchas veces hasta necesarios en la vida en comunidad.

Sin embargo, la mencionada fecha, pasó sin la debida, la merecida y la indispensable recordación, tarea que nos compete a todos, pero empieza por las autoridades, las organizaciones sociales, la academia, los medios de comunicación y la lista se puede extender más, porque es un compromiso que nos vincula, sin excepción alguna.

Por tanto, vale la pena hacer una corta pero concreta reflexión y aplicarla al caso de Colombia, donde seguimos viviendo una situación, considerada siempre grave en aspectos cotidianos, entre ellos, el relativo a la perturbación al orden público, entendido como los actos de quienes afectan la convivencia pacífica, que también todos reclamamos, pero que seguramente pocos aportan lo mínimo que está a su alcance, como es su conducta individual para tan loable y difícil propósito.

Aunque, como muchas veces se diga que es predicar en el desierto o sembrar en tierra estéril, nosotros no podemos resignarnos a guardar silencio, sino, todo lo contrario, utilizar razonablemente el instrumento de la palabra para llamar la atención de todos, para que al menos algunos sean solidarios y así, formemos una cadena que cada día aumente, con quienes sean conscientes de que tenemos que pasar del comportamiento pasivo e indiferente a asumir la enorme responsabilidad social que tenemos de sumar adherentes a una causa que empieza en cada uno de  nosotros. Y de esa manera, día tras día, podemos apreciar que crecemos convencidos de que nuestra modesta contribución produce los resultados que nos proponemos.

En síntesis, pasar de la inacción a la actividad dinámica, que empieza por una conducta pacífica de cada persona. Se sigue con conocer, estudiar y compartir la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, para cuyo fin, los medios de comunicación están en el deber de publicarla. Y que a la vez, los medios de comunicación orienten para consultar portales y textos que aumenten el conocimiento del material que nos es pertinente. Serán pasos iniciales para una tarea que cada día es más estimulante y que, sin la menor duda, será muy provechosa para aplicarla en la vida diaria.